Publicado: 05.11.2013 07:00 |Actualizado: 05.11.2013 07:00

Carlos Martínez: "El fútbol me ayudó a superar una tragedia"

Vivió "uno de los peores días" de su vida cuando su compañero Mario Soravilla murió arrollado por un tren en San Sebastián. La Real, que depende de una carambola para estar en octavos, recibe hoy al Mancheste

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La suya es la historia de muchos futbolistas. Comienzos difíciles, con viajes largos desde el pueblo y sacrificios de los padres. Muy duro, pero al final "vale la pena", confiesa Carlos Martínez (Lodosa, Navarra, 1986). El balón le dio buenos momentos y malos. Vivió "uno de los peores días" de su vida cuando su compañero Mario Soravilla murió arrollado por un tren en San Sebastián. Pero el fútbol le ayudó a superar esa tragedia. Igual que a dejar atrás la timidez que tenía desde muy pequeño. "Vivir solo, el día a día te hace madurar", reconoce. Esta noche (20:45 horas, Canal +) recibe, "sin nervios", a todo un Manchester United. Con toda la presión, porque la Real depende de una carambola para pasar a octavos.

-Es de un pueblo muy pequeño de Navarra, ¿los inicios en el fútbol en un sitio así son complicados? ¿Cómo fueron? 

Allí empecé con siete años y estuve hasta los once. Había bastantes equipos en el pueblo y muchos chavales que jugaban. No se me hizo muy difícil; lo verdaderamente complicado fue salir de allí e ir a un equipo como la Real. En Lodosa me inicié y eso siempre lo recuerdo. Con diez años estuve en dos equipos de Estella. Y de ahí, con trece años, ya empecé a jugar con la Real.

-¿Vuelve de vez en cuando al pueblo?

Sí claro, intento ir. Ahora es más complicado, con los partidos entre semana y los viajes. En las jornadas de descanso trato de ir, aunque la verdad es que bajo menos de lo que me gustaría. Pero cuando voy lo intento aprovechar al máximo.

-Allí se conocerán casi todos, ¿le reconocen como el futbolista de la Real o como el hijo de?

Un poco de todo. Siempre he sido y seré el hijo de. Pero los vecinos, en un pueblo tan pequeño, no ven todos los días a un jugador de Primera. Yo lo llevo muy bien, estoy acostumbrado, porque al final es la gente de toda la vida. Estoy contento de poder llevar el nombre del pueblo por todos lados.

-¿Por qué la Real Sociedad y no el Osasuna?

Antes de venir a la Real, estuve entrenando con el Osasuna, pero no salió. Y en las pruebas con la Real me dieron el visto bueno, así que hablé con mis padres y ellos con la Real. Era un chaval muy joven, nunca había salido de casa, pero mis padres lo aceptaron, y yo decidí emprender la aventura. Los dos primeros años estuve subiendo y bajando a San Sebastián. Era muy duro porque lo hacía tres días por semana; mi padre se salía de trabajar para llevarme. Dos horas de ida y dos de vuelta. Fue muy complicado, pero valió la pena.

-¿Cómo ha vencido esa timidez que tenía de pequeño? ¿El fútbol le ha ayudado? 

"Los dos primeros años estuve subiendo y bajando a San Sebastián tres días a la semana; mi padre salía del trabajo para llevarme"

Más que ayudar, el fútbol te obliga. Al final, sales de casa muy joven y, aunque la Real pone todos los medios, el vivir solo, el día a día te hace madurar. La diferencia de cuando llegué a ahora mismo es muy grande.

-En 2005, con 18 años, sufre el mazazo de la muerte de Mario Soravilla [compañero del juvenil de la Real, arrollado por un tren en San Sebastián], ¿cómo le afectó?

Fue un golpe enorme. Lo conocía de antes de subir a la Real y también a la familia.Los dos años que estuve yendo y viniendo de San Sebastián lo recogíamos e íbamos juntos. El día que me enteré de su fallecimiento... (suspira) seguramente fue uno de los peores de mi vida.

-¿El fútbol ayuda a sobreponerse a ese tipo de tragedias o lo empeora?

El fútbol ayuda mucho. Estás muy lejos de tu familia, eres muy joven y es muy difícil entender lo que sucedió. Y en ese momento, gracias al fútbol, junto con las amistades y el día a día, te ayudan a superar esas cosas. Y también a no olvidarte de muchas personas.

-Si para muchos fue el mejor lateral derecho de la temporada pasada, ¿por qué no está jugando ahora mismo en lugar de Alves o de Arbeloa, tan criticados últimamente?

(Risas) Eso es la opinión de la gente. Yo, al igual que el equipo, hicimos un año muy bueno. Cuando las valoraciones son positivas a todo el mundo le gusta escucharlas. A partir de ahí, yo tengo que seguir jugando igual que el año pasado y ayudar al club a lograr los objetivos.

-¿Alguna vez lo ha pensado? ¿Se lo ha preguntado a sí mismo?

No. Para mí Alves es el mejor lateral derecho del mundo, sin dudas. A mi en la Real me costó mucho tiempo ganarme el puesto y quiero seguir conservándolo. Estoy muy a gusto aquí y no se me pasa por la cabeza irme.

-¿No esperó en el teléfono llamadas de algún equipo más importante?

No, porque además en febrero renové mi contrato hasta 2018. En ese momento te olvidas ya un poco de todo lo demás.

-Cuando todo le va tan bien, ¿es difícil tener los pies en el suelo en el fútbol?

Es complicado porque todo parece muy bonito, te lo pintan muy bien. Lo mejor en estos casos es acordarse de cuando las cosas no han ido tan bien. El año pasado no jugué las primeras nueve jornadas. Y esos momentos te hacen valorar más todo.


-De no ganar al principio a unas cuantas victorias ahora. ¿Cómo puede haber dos rachas tan distintas en tan poco tiempo?

"Esperábamos más de nosotros en la Champions, pero en cuanto a los puntos"

Empezamos bien y luego nos entró un pequeño bajón. Acusamos un inicio tan exigente, con partidos entre semana y desplazamientos. Lo notamos físicamente. Pero ahora no se nos hace tan duro y últimamente el equipo está mostrándose muy fuerte y con confianza. Hay que recuperar las sensaciones de la temporada pasada.

-Al principio, en la pretemporada, comentaba que creía que el equipo respondería bien a compatibilizar una segunda competición como la Champions. ¿Esperaban más de sí mismos? 

Esperábamos más a nivel de puntos. No creo que nos merezcamos ir ahora mismo con cero puntos. Pero el fútbol y la Champions son así. Aquí nadie regala nada.

-Visto lo visto, ¿tocaron techo la temporada pasada?

No lo creo. Este equipo puede mejorar, aunque está claro que es muy complicado mejorar lo que conseguimos la temporada anterior. Con Barça, Madrid y Atlético, quedar cuarto es ser el primero de los demás, y eso también es muy difícil. Si el año pasado fuimos capaces, este también tenemos que pelear por ello.

-¿Tener el listón tan alto les ha perjudicado?

No, no pensamos en que hay que quedar cuartos o terceros. Tenemos una oportunidad muy bonita y estamos centrados en aprovecharla. No están saliendo las cosas, pero vamos a intentar hasta el final enderezar el rumbo en Champions. Y si no lo logramos, nos centraremos en la Liga.

-¿Se ha sido demasiado exigente?

Está claro que cuando haces una temporada como la pasada la gente espera como mínimo repetirla. Los jugadores sabemos que es complicado, pero es normal que se vuelva a exigir.

-Si la Real no ha tocado todavía techo, ¿cuál es el de usted?

"No nos ha perjudicado tener el listón muy alto, no pensamos en que hay que quedar cuartos o terceros"

Desde que empecé a jugar la temporada pasada sólo me perdí un partido, así que el principal objetivo es jugar. Es eso lo que quiero, encontrar mi forma óptima. Con dos partidos por semana, el cuerpo lo nota. Hoy ya juego seis partidos en doce días, pero mientras que el cuerpo aguante, intentaré ayudar.

-En Champions dependen en este momento de una carambola, ¿el fútbol al final es así, una carambola?

Sí, en el fútbol las cosas cambian mucho. La temporada pasada estábamos en descenso y después cambiamos la dinámica. Sabemos que todo puede cambiar en cualquier momento. tenemos que trabajar y trabajar para pelear por algo bonito, y no por evitar el descenso, como nos pasó después de subir.

-Siendo totalmente realista, ¿se ve en octavos de la Champions?

Es muy complicado con cero puntos de nueve. Está muy difícil, y más con equipos de la talla del Manchester. También tenemos la opción de la Europa League. Pero lo que queremos es ganar hoy y ya veremos cómo quedan las cosas.

-El Manchester United en Anoeta. El partido que siempre soñaron, pero apenas podrán disfrutarlo entre tanta presión.

Yo no lo llamaría así. Está claro que si no ganamos quedaría la cosa muy complicada, pero la presión tampoco nos beneficia. Hay mucha ilusión y ganas, y eso resta a la presión.

-¿Algún ídolo enfrente hoy? ¿A quién le va a pedir la camiseta?

En el partido de ida no tuve ocasión de cambiar la camiseta y me gustaría conseguir la de Giggs, por todo lo que significa un jugador como él.  

Real Sociedad: Bravo; Carlos Martínez, Mikel, Íñigo Martínez, De la Bella; Bergara, Zurutuza, Xabi Prieto; Vela, Griezmann y Seferovic.

Manchester United: De Gea; Rafael, Vidic, Evans, Evra; Valencia, Jones, Cleverley, Januzaj; Rooney, Van Persie.

Árbitro: Nicola Rizzoli (Italia).