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El clásico que sí verá el Támesis

Barcelona y Real Madrid reviven hoy en Londres en las semifinales de la Euroliga su duelo hace 17 años, en busca de un puesto en la final

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Ha pasado desapercibida, pero va a ser la única final de Londres en la que sí va a haber un equipo español. Y no, no es la cacareada Champions League, después de que Barça y Madrid cayeran arrollados por los alemanes. Los protagonistas son sus 'hermanos mayores' en la Final Four de baloncesto, que comienza este viernes en la ciudad del Big Ben. Londres se convierte este mes en la capital europea del deporte al albergar las finales de las principales competiciones deportivas.

Azulgranas y blancos se miden en una de las semifinales (21:00 horas, La 1), con aires de revancha por los dos lados. Diecisiete años han pasado de la última vez que ambos se midieron en las mismas condiciones, y que acabó con victoria (76-66) de un Barça que se plantó en una final de infausto recuerdo para los culés. El motivo: un tapón ilegal de Vrankovic a Montero a cuatro segundos del final, que dio al traste con la que iba a ser la primera Copa de Europa para el equipo dirigido entonces por Aíto.

Los merengues, que venían de lograr la temporada anterior su octava copa, se estrellaron en París con uno de sus bases que hoy es el entrenador. Pablo Laso, como en aquella semifinal de 1996, vuelve a partir como favorito ante el eterno rival, pero no se fía. 'Todos sus jugadores son internacionales y han ganado grandes partidos, por lo que, si queremos ganar, tenemos que jugar muy bien', dijo ayer el técnico.

Ese favoritismo y esa superioridad se sustenta en el mejor juego de los blancos esta temporada o el gran acierto en el tiro exterior, con jugadores letales como Rudy, Sergio Rodríguez, Llull o Carroll. Sin embargo, el principal arma a favor del Madrid es la enorme cantidad de bajas de los azulgranas, que tienen la enfermería a reventar.

Mickeal y Oleson son bajas, y se unen a las casi seguras de Wallace y Jawai, con lo que eso supone para el juego interior del Barça, algo fundamental. Así que a los azulgranas esta vez sí que no les queda otra que apelar al tótem Navarro para volver a apear al Madrid. El escolta ha estado entre algodones buena parte de la temporada, pero se le ha dosificado y prácticamente se confía ciegamente en él para obrar lo que se podría calificar de gesta.

El técnico culé, Xavi Pascual, juega con eso y le pasa todo el favoritismo y la presión a los blancos, aunque rechaza excusas. 'Se trata de una Final Four, así que todo el mundo pondrá todo lo que tiene para ayudar al equipo, más allá de que tenga problemas físicos. Nos hemos enfrentado muchas veces y ambos conjuntos nos conocemos bien. Hemos preparado perfectamente el partido y cada uno buscará su camino hacia la victoria', aseguró ayer.

Por el otro lado, dos históricos que suman los mismos trofeos que el Madrid: ocho. El favorito contra el último campeón. CSKA y Olympiakos se miden (18:00 horas, Teledeporte) en un duelo marcado también por las ganas de venganza por la victoria de los griegos sobre los rusos en la final de la temporada pasada en un desenlace de infarto.

Lo que no parece que estará a la altura de toda una fase final de la Euroliga es la expectación que ha creado, poca, que llevará a que el inmenso O2 Arena londinense presente probablemente bastantes lagunas en las gradas si la venta de entradas no aumenta de forma considerable en las próximas horas.