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Contador avisa a Schleck

El español recortó diez segundos al luxemburgués con un ataque en los dos últimos kilómetros

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Contador titubeaba. Se le veía cómodo. El clásico baile en las subidas, la proximidad a la bicicleta del maillot amarillo, siempre cerca, pero siempre un metro por detrás, como acechando a la presa. Tuvo dudas. Al fin y al cabo, atacar podía significar privar de una victoria a su equipo (como realmente sucedería en la meta), porque Vinokurov marchaba destacado en primera posición.

Faltaban dos kilómetros y medio para la meta cuando Contador se decidió de una vez. Demarró por la izquierda y descargó su ataque. Fue más un tirón sostenido, progresivo, que un hachazo seco. Schleck estaba bien atento. Reaccionó, intentó seguirle, pero no pudo cogerle la rueda. Contador volaba.

Hasta entonces, la etapa, una larga travesía de 210 kilómetros con cinco puertos, había contado con una escapada de 18 hombres que quedó reducida a cuatro cuando Andreas Kloden atacó a 50 kilómetros de meta. Le siguieron Vinokurov, Hesjedal y Kiryenka. Un grupo de categoría. La fuga funcionó y llegó a disfrutar de 3:19 sobre el pelotón. Pero el grupo se quebró cuando comenzó el ascenso de la Croix Neuve, un puerto tan corto como duro. Las cuestas del 12% destrozaron el cuarteto delantero en un periquete.

Cuando Contador atacó, Joaquín Rodríguez se pegó a él como una lapa. Madrileño y barcelonés fueron dando caza a los retales del grupo delantero, engulléndolos como migajas. La carretera era ancha, pero el público la había estrechado peligrosamente. Para colmo, las motos de carrera, atascadas, estuvieron a punto de impedir el libre avance de los dos escapados. Por fin Contador y Purito dieron alcance a Vinokurov. Ahí hubo un pequeño respiro. Contador se giró para observar a su compañero. El kazajo ya no iba bien. Y Alberto siguió adelante.

Andy Schleck, con la boca abierta, pasó bajo la pancarta que señalaba el último kilómetro. 11 segundos de diferencia. Al final, tras marcajes más propios del velódromo que de una etapa de montaña, Rodríguez superó a Contador y rascaron 10 segundos en meta a Schleck. Un recorte que deja al de Pinto a 31 segundos del maillot amarillo.

Vinokurov reconoció 'un poco de decepción porque el equipo no ganara la etapa', pero añadió que Contador hizo una buena operación de cara a la general. Hoy se produjo además el abandono del estadounidense Farrar (Garmin) después de haber rodado desde la segunda etapa con la muñeca rota. Hoy se disputa una etapa para rodadores, preámbulo de los Pirineos.

Se lo merecía Purito. Joaquín Rodríguez Oliver, un veterano que lleva diez años como profesional pero que sorprendentemente debuta este año en el Tour, fue capaz de superar en los metros finales a Contador, que no estuvo dispuesto a cederle la etapa en ningún momento. Algo le sugirió Rodríguez a Contador y el de Pinto negó con la cabeza.

Rodríguez se vació, miró de reojo a Alberto y tuvo tiempo de sonreír en la meta. Es un ciclista de 31 años, solvente y aún con mucha vida en las piernas. El año pasado fue tercero en el Mundial.