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Contador no tiene amigos

El español perdió 1'14" como consecuencia de una caída masiva en el pelotón provocada por un espectador

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Un espectador situado al borde del asfalto. Un ciclista que choca con él. Nueve kilómetros para la línea de meta. La caída es masiva y se transmite de un lado a otro de la carretera como un extraño oleaje lleno de color. Son muchos los ciclistas en el suelo. Más de 120 los que van a quedar atrapados en una absurda montonera. Contador, el hombre que aspira a ganar su cuarto Tour, el ciclista sub iúdice, está entre los damnificados.

Alberto perdió 1'14' respecto a Andy Schleck, su mayor obstáculo de cara a enfundarse el maillot amarillo. Ningún ciclista de Saxo Bank se ofreció a tirar y llevar a su líder hasta la meta para recortar la diferencia. Un hándicap de tiempo que se antoja muy serio si nos asomamos a la historia. En 1989, un despiste antes de la etapa prólogo hizo perder 2'30' a Perico Delgado en la contrarreloj. Al final, LeMond le aventajaría en 3'34'.

Las dudas surgieron después. ¿Por qué nadie ayudó a Contador? ¿Dónde estaba su equipo? ¿Cómo pudo perder tanto tiempo cuando la carretera se empinaba? Corresponde al líder de Saxo Bank despejar los interrogantes en los próximos días y desmentir que el Giro pesa demasiado en sus piernas. 'Ha sido un día complicado', dijo el pinteño. 'Había bastante tensión y estábamos todo el tiempo pasando hacia delante. En ese momento no iba mal colocado, pero la carretera era muy ancha y entrábamos muchos', añadió.

'Son cosas de carrera y hoy me ha pasado a mí y mañana a cualquier otro'

'Iba muy cerca de la cabeza, pero se cayeron justo delante de mí y, aunque conseguí frenar, tuve que pasar por encima de las bicis como pude. En ese momento sólo me pudo ayudar un compañero y luego otro que iba delante, pero se perdió un tiempo muy bonito', manifestó el madrileño. En este sentido, Alberto no contaba con que esperaran por él los que iban delante. 'Efectivamente, son cosas de carrera y hoy me ha pasado a mí y mañana a cualquier otro', apuntó Contador, que volvió a escuchar los silbidos del público francés, que ya tuvo que soportar en la presentación de la carrera.

Quien tuvo mucha fortuna fue Andy Schleck. El luxemburgués, gran rival de Contador, tuvo suerte de no quedar atrapado en la caída masiva. Seis kilómetros más tarde sí quedó afectado por una nueva caída, pero de nuevo tuvo suerte: al tener lugar a menos de tres kilómetros de meta, se le adjudicó el mismo crono del grupo de Hushovd, el tercer clasificado.

Gilbert (Omega), de 28 años, actual número uno en la clasificación de la UCI, demostró que el dulce momento de forma que le permitió anotarse el tríptico de las Ardenas se prolonga. El primer maillot amarillo es suyo gracias a su espléndido final de etapa. El domingo se disputa la segunda etapa (Teledeporte, 15.00 horas). Será una contrarreloj por equipos de 22 kilómetros. Un territorio poco propicio para que Contador reste segundos. Incluso puede alejarse aún más de la cabeza.