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Dos contras ponen del revés al Sevilla

El Hannover afrontará la vuelta en el Pizjuán con ventaja (2-1) 

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El Sevilla se vio hoy en blanco y negro ante el espejo. Lo que contempló en el cristal se asemejó demasiado a un equipo que sufría una desorganización defensiva pasmosa hace unos pocos meses. Para erradicar ese caos se fichó a Marcelino. Su trayectoria habla de un entrenador que dota a sus equipos de un caparazón de titanio. El Hannover 96 dejó en suspenso esa sobriedad apuntada durante la pretemporada. La noche deja tarea pendiente para el Pizjuán dentro de una semana con el 2-1 de la ida.

Ya a los cinco minutos del primer compromiso trascendente del curso se volvió a las andadas. No fue un simple error individual. Falló la colocación, el balance defensivo, la ayuda del volante candado y hasta el intento de despeje. La concatenación de equívocos limpió de obstáculos la contra alemana. El toque de Spahic sólo sirvió para que Schlaudraff tuviera todo el tiempo del mundo por poner el balón en el palo corto de Palop.

La velocidad de los alemanes dejó desnuda la defensa de Marcelino

El entrenador asturiano dio la titularidad a Fazio en lugar de Medel en el centro del campo. Quería abrigar con los centímetros del argentino el poderío aéreo de los locales. Al poner la manta por arriba dejó sin protección las transiciones rápidas con el balón por el suelo. El gigantón sevillista no destaca por su movilidad.

El Hannover fabricó todo su peligro a partir de los errores organizativos del Sevilla. Palop hizo dos buenas paradas para que evitaron un resultado todavía más peligroso. A partir de la media hora los andaluces espabilaron en ataque. Un par de buenas combinaciones entre Kanouté y Negredo sirvieron para poner en órbita al equipo. El delantero vallecano estampó contra el poste un remate desde el borde del área. Coke, minutos después, encontró otra vez al madrileño con un buen pase profundo. El ariete fue generoso y regaló el empate a Kanoute.

Moría el primer tiempo cuando otra vez Schlaudraff sacó provecho de la cadena de favores del sistema de contención sevillista. Todo mal y tarde.

El cansancio hizo del segundo tiempo un capítulo mucho más espeso

Hubo menos fútbol en el segundo periodo. Ambos equipos notaron las piernas pesadas. Los centros y la velocidad de Navas fueron el principal argumento ofensivo de los andaluces. La entrada de Perotti aportó muy poco.