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El Córdoba revuelca al Espanyol

Con nueve jugadores, el técnico del Espanyol no reforzó su defensa. El del Córdoba, en cambio, despobló la suya en busca del gol

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Se creía inmune el Espanyol, convencido de que la parada de Cristian sería definitiva. El agigantado brazo del meta argentino, sin tiempo a calentar y apenas a ponerse los guantes, había desbaratado el dudoso penalti lanzado por Pepe Díaz. Con un jugador menos por la expulsión del meta Casilla pero con su capitán bajo los palos, se sentía poderoso el Espanyol, que mandaba en el marcador gracias al cerebro de Sergio Verdú y al gol de Sergio García. Pero se equivocó. Porque se desfondó. Se agotó ante la insistencia del Córdoba, que nunca perdió la fe.

Tenía apenas media hora y argumentos el equipo dirigido por Paco Jémez. De la grada, sentía el mayor aliento jamás recibido: récord histórico de asistencia. Del banquillo, la mejor dirección. Pepe Jémez manejó con maestría los tiempos del encuentro y las circunstancias. Ni el gol del Espanyol ni el penalti provocado y marrado por Pepe Díaz le amedrentaron. Más bien al contrario. Jémez observó los movimientos de Mauricio Pochettino y replicó con inteligencia.

Con nueve jugadores, el técnico del Espanyol no reforzó su defensa. El del Córdoba, en cambio, despobló la suya en busca del gol. Y Cristian no dio abasto. Se multiplicó hasta que no pudo más. Hasta que Borja atrapó un balón perdido, pescó al argentino a contrapié y chutó para empatar el partido. La hinchada lo celebró como si ya tuviera más que suficiente. Se precipitó. Sus muchachos guardaban un segundo gol como regalo anticipado, por si los Reyes no se estiran.

La victoria cordobesa no garantiza el pase de los andaluces ni descarta al Espanyol de su competición preferida. Pero exige a los blanquiazules, justo en el momento en el que el Barça se cruza en el camino. Salvo Casilla, el portero de la Copa, Pochettino empleó a su once de gala en el Arcángel. Y sus jugadores acabaron decepcionados y exhaustos. Apenas tendrán tiempo a la recuperación: pasado mañana, reciben a los de Pep Guardiola en Cornellà, escenario también del segundo y definitivo encuentro ante el Córdoba.