Publicado: 12.08.2014 22:44 |Actualizado: 12.08.2014 22:44

Cristiano brinda la Supercopa al Real Madrid

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El Real Madrid arranca la temporada 2014/2015 como acabó la anterior: levantando títulos. Por segunda vez en su historia, los blancos se han proclamado Supercampeones de Europa después de vencer al Sevilla en el Cardiff Stadium (2-0). Cristiano Ronaldo, tras dejar atrás sus problemas en su tendón rotuliano que le ha lastrado en los últimos meses, firmó un doblete que permitió a los suyos levantar el tercer título del año. Los hombres de Carlo Ancelotti se mostraron muy superiores a los andaluces y dispusieron de numerosas ocasiones para finalizar el encuentro con un resultado más abultado, pero la figura de Beto lo evitó.

Saltaban los vigentes campeones de Champions League y Europa League al césped del Cardiff Stadium con un objetivo común: sumar su segunda Supercopa de Europa en sus vitrinas. En un lado, un reforzadísimo Real Madrid que saltaba de inicio con sus dos flamantes nuevas incorporaciones: Toni Kroos y James Rodríguez. El alemán se mostró perfectamente integrado en el esquema de Ancelotti y, por su forma de jugar y asociarse con sus compañeros, parecía que llevaba cuatro años y no semanas en la Casa Blanca.

El colombiano, por su parte, fue de menos a más a medida que fueron pasando los minutos. Así, en el primer acto fue el protagonista negativo al conceder una ocasión de peligro para los andaluces debido a un mal despeje en su propio área. Sin embargo en el segundo acto, cuando pudo jugar más cerca de la portería rival, el ex del Mónaco mejoró sus prestaciones. En la otra orilla, Unay Emery planteó un bloque compacto en la defensa y el medio centro. La premisa era clara: no conceder ni un sólo hueco a la temida BBC, formada por Bale, Benzema y Cristiano.

El plan, de inicio, funcionó, y pese al asedio al que el Madrid sometió a los sevillistas, estos aguantaban. Arriba, Denis Suárez y Vitolo ponian la mordiente a un Sevilla más preocupado de no encajar que de atacar. Pero todo se fue al traste cuando Ronaldo y Bale intercambiaron sus posiciones. En una carrera por la banda izquierda, el galés lanzó un centro teledirigido al corazón del área sevillista, donde llegó como un expreso el portugués para meter la pierna y alojar el balón en el fondo de las mallas. El tanto cayó como un jarro de agua fría a los andaluces, que se veían desbordados ante la presión y las constantes llegadas de los blancos. Su único amago de peligro llegó tras el anteriormente comentado error de James. Pero el disparo a bocajarro de Carriço lo paró Casillas. Un Casillas que llegaba muy cuestionado tras sus últimas actuaciones y que volvió a mostrarse dubitativo en alguna que otra salida, pero que finalmente logró mantener a cero su portería.

En la reanudación, el partido mantuvo el guión de la primera mitad. El Madrid no daba opción al Sevilla y rápidamente asestaron el golpe de gracia al choque. Tras una recuperación de balón en el centro del campo, Benzema vio la carrera de su socio Cristiano y envió un gran pase entre líneas para que el luso, por segunda vez en el encuentro, batiese a su compatriota. Doblete de Ronaldo y los blancos dominando el partido. O lo que es lo mismo, el escenario soñado por Ancelotti y temido por Emery. El técnico vasco no supo encontrar la forma de frenar a un rival que no se conformaba con el resultado y que seguía poniendo en apuros a Beto, quien tuvo que multiplicarse para evitar que la distancia entre ambos equipos, sideral en cuanto a juego, creciese también en el electrónico. Ya en los últimos compases del choque, con todo el 'pescao' vendido, el Sevilla activó el modo heroico y se lanzó contra la portería de Casillas en busca del milagro. Pero ni éste, ni el gol llegaron y el Real Madrid alzó al cielo de Cardiff la Supercopa de Europa.