Publicado: 12.01.2014 08:00 |Actualizado: 12.01.2014 08:00

La cuenta atrás de Raúl para entrenar al Real Madrid

El mítico 7 blanco ha empezado este mes el curso de entrenador. La pregunta es cuánto durará la transición hasta que llegue al Bernabéu

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"Me sorprendería que Raúl no fuera entrenador". Jorge Valdano, el hombre que dio la alternativa a Raúl en 1994, ya no tiene nada que temer. Desde principios de este año, Raúl se está sacando el título de entrenador en Doha (Qatar) gracias al curso de elite que la Federación imparte a futbolistas que han sido internacionales o han jugado diez años en Primera. Su cuenta atrás para dirigir algún día al Real Madrid, por lo tanto, ya ha empezado. La pregunta es cuánto tiempo durará la transición. Una pregunta que nadie, ni siquiera Raúl, ahora mismo sabe responder. "Va a llevar tiempo", avisa un buen amigo y excompañero suyo como Fernando Hierro. "La gente se cree que se va a retirar y mañana se va a poner a entrenar al Madrid y esto no será así. Otra cosa es que él sea entrenador desde los 17 años. Siempre le gustó entrenar, colocar a los compañeros, hablar, dirigir..., pero los tiempos son los que son".

Sí es verdad que a su edad actual, 36 años, Guardiola ya era primer entrenador del Barcelona. Pero Raúl maneja otros tiempos. Guardiola entonces ya llevaba dos años al frente del filial. Raúl, sin embargo, todavía es el jugador más decisivo del Al-Sadd, donde tiene contrato hasta junio de 2014 como futbolista. No oculta que allí, en una Liga de poco nivel, está cómodo con tiempo para jugar, para la familia y para formarse como entrenador. De hecho, sólo entrena por las tardes y dedica las mañanas, una vez que deja a sus hijos en el colegio, a prepararse y hasta a ejercer como entrenador en la Academia Aspire, un centro de alto rendimiento de última generación que representa una inversión de futuro.

Son 290.000 metros cuadrados, con ocho campos de fútbol y un internado con más de cien habitaciones, en el que Qatar quiere formar a los futbolistas que representen al país en el Mundial 2020. "Por eso hacemos especial hincapié en el jugador individual y no tanto en el concepto de equipo", explica Roberto Olabe, un exguardameta de Salamanca o Real Sociedad que ejerce de director deportivo de la Academia Aspire. "Naturalmente, nos basamos mucho en el trabajo con estímulos y la presencia de un futbolista como Raúl es importantísima".

Raúl tiene ahí su propio despacho donde, dicen quienes le conocen, no sólo prepara sus clases, sino que tampoco se pierde un solo partido del Madrid, del Schakle 04 y ni siquiera del Castilla. Y, precisamente, uno de los que mejor le conoce es su amigo Míchel Salgado, que ahora vive en Dubai, que fue compañero suyo en el Madrid y el año pasado fue el primero en desmentir que Raúl fuese a ser, en contra de lo que se rumoreaba, el segundo de Guardiola en el Bayern de Münich. "Me extraña", dijo. "Yo veo a Raúl de entrenador, no de segundo entrenador de nadie". Ahora, que ese momento se aproxima, Salgado insiste en que hay que respetar los tiempos ("le veo más empezando con la selección de Qatar que con el Madrid") y avisa que no va a ser fácil que le dejen marchar en Qatar. "Tienen el Mundial dentro de ocho años y saben que Raúl es uno de los hombres que más puede ayudarles. No hay más que ver como se implica con los chavales en la academia".

Así pues, Raúl ha empezado con tanta antelación en Doha, la capital del emirato árabe. Un país, de sólo millón y medio de habitantes, donde tiene una estupenda calidad de vida. Su tranquilidad no corre peligro. Su casa está muy cerca de la Academia y su vida privada no interesa a los medios. A lo sumo, se fotografía al futbolista dando clases en la Academia, jugando en el estadio Jassinm Bin Hamad o en días tan especiales como estos, en los que ha acudido a visitar a su amigo Guardiola, de concentración invernal con el Bayern Münich en Doha.

Aparte de eso, Raúl disfruta de la vida que necesita para aprender idiomas y para formarse con vistas a ese gran reto de entrenar al Madrid que tal vez llegará algún día. Valdano, que fue su mentor, no duda de que reúne el perfilo exacto: "Raúl recogió todo de todos los entrenadores y te lo sabe desgranar. "Capello me dio esto, tú aquello..., te decía. Además de lo que el juego le ha dado", explicó Valdano en un reportaje en el primer número de la novedosa revista Líbero, donde contó una bonita anécdota: "Los problemas de la intuición, la velocidad punta de la inteligencia que le permitía anticiparse al defensa que le convirtió en un tipo temible leyendo los partidos. El día que jugó el Athletic en Alemania hubo un momento del partido en el que el Schalke se puso 2-1 y el Athletic flaqueó. En ese momento, Raúl percibió la debilidad de la víctima y dijo, hay que matarlo. Empezó a correr detrás de todo lo que se movía, a gritar... Y Bielsa me dijo: 'Raúl olió la sangre'".