Público
Público

Sin nada que declarar

España ha volado hoy a México, donde mañana juega su primer partido como campeona del mundo

Publicidad
Media: 0
Votos: 0

La llegada estaba prevista a las 13 horas, pero no fue hasta 35 minutos después cuando apareció el microbús que llevaba a los jugadores del Barcelona. El vehículo estacionó en la puerta del Hotel Barajas, abrió la puerta y los siete futbolistas (Valdés, Piqué, Puyol, Xavi, Busquets, Pedro y Villa) salieron disparados hacia la entrada del hotel abriéndose hueco como podían entre una maraña de aficionados y cámaras a la caza de alguna frase. Imposible. Ninguno de ellos soltó prenda. Los siete prefirieron no opinar de una convocatoria que trastoca su preparación para el primer título de la temporada, la Supercopa, que el Barça disputa el sábado contra el Sevilla. Sólo Pedro, el último en salir, expresó con palabras la negativa a responder preguntas. 'No, no hablo', balbuceó el canario.

Los azulgrana no fueron los únicos protagonistas que optaron por el silencio. También Hierro y Del Bosque decidieron callar cualquier explicación posible sobre la polémica convocatoria de la selección, que mañana disputará en México su primer partido como campeona del Mundo. El protagonista que sí se detuvo a comentar sus impresiones fue Navas, el único sevillista incluido en la lista de La Roja. 'Un partido con la selección es lo máximo, ya habrá tiempo de pensar en el otro encuentro', comentó el extremo de Los Palacios que repitió varias veces que, para él, no hay nada como la selección y se mostró feliz por 'reencontrarse con los compañeros'.

La mañana, marcada por el cielo gris y el intenso calor en Madrid, sirvió para que algunos como Cazorla volvieran a experimentar lo que supone estar con La Roja, aunque ahora ya con el equipo campeón del mundo. 'Volver con la selección es muy bonito', dijo. Sobre la polémica convocatoria, él tiene claro de quién es la culpa. 'Es una cuestión de fechas, de partidos internacionales, que pone la FIFA. El seleccionador ha hecho la convocatoria adecuada', comentó.

Como Cazorla, casi todos los jugadores que se detuvieron a hablar con la prensa señalaron al organismo internacional como responsable del conflicto. Uno de los que expresó su opinión en ese sentido fue Fernando Llorente que consideró que el técnico 'ha hecho lo adecuado porque los partidos vienen cuando vienen y hay que estar preparado'. El delantero del Athletic subrayó que los éxitos de la selección no han quitado el hambre del un equipo que 'tiene que intentar ganar todo lo que pueda', aunque también reconoció que el partido no les llegan en un buen momento.

Cazorla, Bruno y Monreal son los tres únicos convocados que no fueron campeones del mundo. El lateral de Osasuna vuelve a La Roja con las intenciones claras. 'Vengo a intentar quitarle el puesto a Capdevila'. Bruno, el único que nunca antes había estado con La Roja, también se mostró feliz por la llamada de Del Bosque. 'Estar aquí es muy importante para mí y, si juego, estaré encantado', manifestó.

Los únicos que no estuvieron presentes en la cita fueron los cuatro jugadores del Real Madrid (Casillas, Ramos, Arbeloa y Xabi Alonso), que volaron directamente a México desde Los Ángeles, donde estaban concentrados con su equipo.

El presidente de la Federación, Ángel María Villar, se sumó a última hora de la mañana a la concentración. Junto a él viajó el trofeo de la Copa del Mundo, que mañana será expuesto en el estadio Azteca de México DF.