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Deportes 2010

Baño de gloria, ducha de sombra. Al mejor año de la historia del deporte español únicamente le sobraron las salpicaduras de los casos y redes de dopaje

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El deporte español tocó el cielo el 11 de julio, cuando Iniesta firmó el derechazo de su vida para tumbar a Holanda en la final del Mundial de fútbol celebrado en Suráfrica. Apenas cinco meses después, el 9 de diciembre, la operación Galgo contra una red de tráfico de sustancias dopantes en el atletismo abrió las puertas del infierno. 2010 fue una montaña rusa anímica, un armazón sentimental inolvidable con incontables picos de gloria y contados pero escalofriantes descensos a las alcantarillas del deporte. El mejor año de la historia con tristes paréntesis, todos relacionados con el dopaje y sus tentáculos.

El puñetazo moral de saber retenida en el cuartel de la Guardia Civil de Palencia durante 12 horas a Marta Domínguez, campeona del mundo de 3.000 obstáculos y hasta entonces heroína del pueblo, fue tan brutal y reciente que consiguió empañar 365 días de gozo.

La imputación de la diosa española del atletismo cayó además sobre mojado en la herida abierta por otro mito, Alberto Contador. El tricampeón del Tour dio positivo por clembuterol en la ronda gala del pasado julio, y el Comité de Competición de la Federación Española aún investiga si el argumento ofrecido por el ciclista -'contaminación alimentaria por un filete contaminado'- tiene fundamento.

Pese al calibre de ambos impactos, sería injusto rebajar la importancia universal e histórica que, definitivamente, han alcanzado Rafa Nadal, Pau Gasol, Fernando Alonso y Edurne Pasaban.

Nadal, cada vez más consolidado como número uno del tenis mundial, completó su lista de Grand Slams al ganar el único torneo grande que le faltaba: el Abierto de Estados Unidos.

España vibró como nunca con el primer título en un Mundial de fútbol

El mayor de los Gasol adornó su mano con el segundo anillo consecutivo de la NBA en Los Angeles Lakers, algo también inalcanzable en muchos años para otro jugador español.

A quien nadie igualará jamás es a Edurne Pasaban. Sólo podía haber una mujer que por primera vez en la historia conquistara las montañas más altas de la Tierra, los 14 ochomiles, y esa es, desde el 17 de mayo, la guipuzcoana.

Menos plena fue la primera temporada de Fernando Alonso en Ferrari. Tras un primer tramo de Mundial discreto, el español remontó de forma espectacular hasta llegar líder a la última cita, pero una mala estrategia de la Scuderia le entregó el título a Vettel (Red Bull). Sin dejar el motor, Carlos Sainz, pura casta competitiva a los 48 años, se convirtió en el primer español que gana el Rally Dakar en la categoría de coches. Por último, Antonio Albacete rubricó su tercer título de campeón de Europa de camiones.

En natación, Mireia Belmonte se convirtió en la reina de la piscina corta. Fue oro en 200 mariposa, 200 estilos y 400 estilos, y plata en 800.

En disciplinas de equipo, amén de la gesta de España en el Mundial, el fútbol se acordó al fin del Atlético, que en mayo inscribió su nombre como primer ganador de la Liga Europa y en agosto completó el doblete continental con la Supercopa al vencer al poderoso Inter. En las competiciones domésticas, el Sevilla doblegó al propio Atlético en la final de Copa y el Barça tuvo que sumar 99 puntos para ganar en la última jornada un prodigioso duelo liguero con el Madrid.

Las selecciones masculinas de fútbol sala y hockey sobre patines , a lo suyo: ganaron sus respectivos Europeos. Y las femeninas de rugby y baloncesto fueron oro y bronce respectivamente en sus Campeonatos de Europa.