Publicado: 29.10.2014 10:58 |Actualizado: 29.10.2014 10:58

Deportistas que contribuyeron a la lacra de la violencia de género

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El mundo del deporte a menudo se ve salpicado por casos de profesionales que brillan de cara a los focos, pero que al quitarse la camiseta de deporte y vestirse de ciudadano de a pie, sacan a relucir su peor versión. El último de ellos ha sido protagonizado por Diego Armando Maradona, pero no es el único caso en los que deportistas que fueron, o son, admirados y seguidos por miles de aficionados sobrepasaron la barrera de la razón y agredieron o acosaron de manera física o sexual a personas del sexo opuesto. Y es que la violencia de género es una lacra que toca a todos los estratos de la sociedad y no entiende de estrellas o anónimos.

 

Una leyenda sobre el terreno de juego. Considerado como uno de los cuatro grandes futbolistas de toda la historia, el mítico 'Pelusa' rara vez no está envuelto en alguna polémica. Sus palabras, gestos y actos le han puesto más de una vez en el disparadero de la opinión pública. Su último escándalo, un vídeo en el que aparece pegando a su novia, ha levantado un verdadero revuelo y conmoción en las redes sociales.

La propia pareja del exfutbolista argentino, Rocío Oliva, grabó la secuencia, en la que se muestra a un Diego Armando Maradona borracho acercándose a la chica diciéndole: "¿Seguís mirando tu teléfono?, ¿seguís mirando tu teléfono?". "Para loco. ¿No puedo mirar mi teléfono?", le dice Rocío Oliva, lo que es respondido por Maradona con dos golpes a la joven. "Pará. Deja de pegar Diego. Pará", grita la chica tras la agresión. El que otrora fuese jugador y técnico de la selección argentina se defendió asegurando que él nunca puso la mano encima a la joven modelo "Sí, le volé el teléfono, pero te juro que nunca le levanté la mano a una mujer".

Se convirtió en uno de los héroes de los Juegos Olímpicos de 2012 en Londres y en un verdadero ejemplo de superación cuando logró convertirse en el primer atleta con doble amputación que lograba estar en una cita olímpica, en la que además logró clasificarse para las semifinales de 400 metros lisos. Sin embargo, el 14 de febrero -comunmente conocido como el día de los enamorados- de 2013, pasó de ser un dios olímpico a un paria social. Pistoruis fue acusado de asesinar a su novia, la modelo Reeva Steenkamp, de cuatro disparos.

De acuerdo a lo publicado por el diario Beeld, el atleta habría confundido a la mujer con un ladrón y le habría disparado cuatro veces por error a través de la puerta del baño de su domicilio, pero la Policía no confirmó esta versión. El pasado 21 de octubre, Pistorius fue condenado a una pena firme de cinco años de prisión. Además, la juez condenó al atleta a una pena de tres años de cárcel suspendida por posesión de armas de fuego. Una sentencia que no cayó nada bien a la sociedad sudafricana, que apenas dos años antes se enorgullecía de su conciudadano.

El caso del exjugador de fútbol americano y miembro del Salón de la Fama desde 1985 revolucionó a la sociedad estadounidense. Corría el año 1992 cuando Simpson se divorció de su esposa, Nicole Brown, quien le había acusado de haberla maltratado. Dos años después, en 1994 Brown fue encontrada sin vida en su domicilio, en la ciudad de Los Ángeles, California, en compañía de su amigo Ronald Goldman, quien trabajaba como modelo y aspiraba a labrarse una carrera como actor. Ambos presentaban heridas de arma blanca.  Los hijos de Brown y Simpson estaban durmiendo en la planta superior de la casa cuando se produjeron los asesinatos.

Todos los indicios apuntaban Simpson, quien fue detenido después de una espectacular operación, donde varias televisiones alquilaron helicópteros para retransmitir en directo la huida del exjugador , quien viajaba en el coche de un amigo. Finalmente la Policía les detuvo y fue llevado a juicio. En primera instancia, fue absuelto en el juicio penal, pero años más tarde, en 1997, fue declarado culpable por un jurado civil y fue obligado a pagar 33 millones y medio de dólares al ser responsable de la muerte de Ronald Goldman y de asalto contra Goldman y Nicole Brown. Actualmente, Simpson afronta una pena de 33 años de prisión en una cárcel de Nevada, pero no por el asesinato de su exmujer, sino por un robo a mano armada a dos coleccionistas de objetos deportivos en Las Vegas, en el 2008. 

Pocos boxeadores han sido tan conocidos y han tenido tanta trascendencia más allá de su país de origen como Mike Tyson, especialmente a raíz de su duelo con Evander Holyfield. Tyson mordió dos veces a Holyfield en la oreja derecha durante un combate, arrancándole un trozo de la misma que escupió al cuadrilátero. Fue descalificado y Holyfield retuvo el título. Antes, se había convertido en el púgil más joven de la historia en conseguir un título mundial de los pesos pesados, al hacerlo cuando tenía 20 años, 4 meses y 22 días. Sin embargo, su paso por prisión también fue precoz.

En 1992, Tyson fue encarcelado por la violación de Desiree Washington, una chica de 18 años participante en el concurso de belleza Miss Black America. La sentencia le condenó a 10 años, seis en prisión y cuatro en libertad condicional. Fue liberado en marzo de 1995, después de haber cumplido tres años en prisión, regresando al ring ese mismo año. Robin Givens, exesposa del boxeador, llegó a expresar en una entrevista televisiva que su pareja tenía un temperamento volátil y que a veces le daba miedo. Tras su retirada, Tyson se ha visto envuelto en toda clase de delitos, también sexuales. Actualmente sobrevive vendiendo autógrafos a 450 dólares y cobrando 150 dólares por una foto en Las Vegas. Todo esto después de llegar a acumular ganancias por 300 millones de dólares, que dilapidó en mansiones, automóviles de lujo, joyas y regalos para sus allegados.

El actual delantero del Recreativo de Huelva tiene un oscuro pasado en su relación con el género femenino. Durante su etapa en el Real Zaragoza, Braulio fue condenado a multas que ascendieron a los 12.600 euros por dos delitos de abuso sexual, dos faltas por vejaciones y uno de lesiones a cuatro mujeres, a las que no pudo acercarse en un plazo de entre seis meses y tres años. El propio Braulio, que fue detenido mientras entrenaba con el conjunto maño, reconoció los hechos que le imputó la Guardia Civil. El jugador canario se benefició de la aplicación de una atenuante por reparación del daño causado, dado que indemnizó en pasadas fechas a todas sus víctimas, por lo que pudo eludir la posibilidad de una sentencia con condena de prisión efectiva, aunque acumulará antecedentes penales en su historial. El escrito de la Fiscalía, que fue aceptado por Braulio, relataba que fue el autor de cuatro ataques de carácter sexual en la localidad aragonesa de Cuarte de Huerva, localidad en la que residía.

Braulio fue detenido después de que una vecina de Cuarte de Huerva denunciara ante la Guardia Civil haber sido víctima de una agresión en plena calle. La Fiscalía responsabilizó, además, al jugador de la agresión sufrida por otra mujer a la que tiró al suelo, donde la manoseó los pechos antes de emprender la huida campo a través. Los abusos corresponden a un hecho ocurrido a principios de junio del año pasado, cuando se acercó a una mujer para tocarle los pechos al tiempo que le gritaba "te he tocado una teta, te he tocado una teta, ja, ja", y a un segundo caso en el que el jugador pidió a otra mujer que se acercara a su vehículo mientras se masturbaba en su interior.

El jugador del Real Betis, actual equipo de la Liga Adelante, es otro futbolista de nuestro país que se ha visto envuelto en un caso de violencia de género. En mayo de 2013, Rubén Castro fue denunciado por una supuesta agresión a su expareja en plena Avenida de la Palmera, en Sevilla. Después de tres horas y media de declaración, el delantero verdiblanco fue puesto en libertad con cargos por el juzgado número 3 de Violencia sobre la Mujer de la capital hispalense.

A Castro le impusieron una orden de alejamiento de 300 metros y la prohibición de comunicarse con la denunciante. Durante toda la declaración, según el administrador judicial del Real Betis, el futbolista negó las imputaciones de agresión física y sexual incluidas en la denuncia. El administrador judicial del club bético, que asistió a la declaración del jugador, explicó que el goleador verdiblanco había negado las imputaciones de agresión física y sexual incluídas en la denuncia. 

Fuera de nuestras fronteras, otro futbolista que aceptó haber agredido a su pareja fue Rafael Van der Vaart. El exjugador del Real Madrid reconoció que atacó a su mujer, la modelo Sylvie Meis, en una fiesta de Nochevieja. La agresión tuvo como consecuencia que la pareja se separara tras 7 años de unión. El propio jugador holandés comentó que había sido una estupidez y que lo sentía mucho, ya que nunca debió pasar. Esta agresión adquirió una mayor magnitud debido a que la pareja siempre se mostró muy unida y feliz.

Fue uno de los jugadores de la NBA más destacados de la década de los 80 y principios de los 90. Alvin Robertson, integrante de la selección de Estados Unidos que ganó la medalla de oro ante España en los Juegos de Los Ángeles'84 y cuatro veces seleccionado para el partido de las estrellas de la liga estadounidense, se convirtió en un auténtico monstruo social cuando se retiró profesionalmente. Sobre él pesan condenas de todo tipo y en todas ellas las víctimas pertenecen al género femenino.

En 1996 recibió una sentencia que lo dejaba en libertad condicional tras propasarse con una mujer y morder a otra que fue a defenderla. Ese mismo año, derribo la puerta de la casa de una novia que le había colgado el teléfono. Recibió una orden de alejamiento de la mujer, pero una semana después de que expirara la orden le destrozó el coche. En 2002 ingresó en prisión por intentar violar a una mujer. Tras un año en la cárcel salió. Finalmente, su historial se completa cuando fue detenido por secuestrar y obligar a prostituirse a una niña de 14 años.

En este recopilatorio de deportistas que han agredido a sus parejas, las tornas se cambian en el caso de Martina Hingis y su marido, Thibault Hutin. Ocurría en septiembre de 2013, cuando el jinete francés, según recogía el diario suizo Blick, acudió a la policía suiza asegurando que había sido atacado y golpeado por su todavía mujer, la extenista Martina Hingis, y por su suegra, Melanie Monitor. El incidente ocurrió en el domicilio de la pareja, que se encuentra en el pueblo de Feusisberg. No era la primera vez que Hutin se quejaba  en público sobre el trato que recibía por parte de la exnúmero 1 del mundo.

A finales de 2010, ambos se separaron después de que Hutin acusara a Hingis de "haberme sido infiel" dos veces. Siempre según la versión del periódico helvético, el deportista francés afirmaba estar "aterrado". Además, explicaba que él mismo había llamado al medio para contar que fue agredido, indicando que las dos mujeres "me pegaron y me arañaron". "Mi educación me impide golpear a las mujeres", añadió, y "traté de defenderme". Pero no sólo recibió por parte de su todavía mujer y suegra. Según Hutin, Mario Widmer, pareja de Melanie Molitor, le "golpeó en la cabeza con un reproductor de DVD".

Tras ser expulsado del apartamento, Thibault se dio cuenta de que no tenía ni su pasaporte ni sus tarjetas de crédito por lo que se dirigió a la comisaría. La Policía lo acompañó hasta su domicilio para recoger sus pertenencias. "Querían matarme. Estoy sorprendido, nunca pensé que podrían llegar tan lejos".

 

016. Teléfono de atención a víctimas de violencia de género. Es gratuito y no deja rastro en la factura telefónica