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Deportivo y Atlético empatan en un partido marcado por el susto de Fernando Torres

El tremendo golpe que sufrió el delantero deja en segundo plano el encuentro que acabó con 1-1.

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El centrocampista del Deportivo de la Coruña, Alejandro Bergantiños (3d), preocupado mientras los servicios médicos atienden al delantero del Atlético de Madrid, Fernando Torres

Un tremendo golpe de Fernando Torres, que cayó al suelo inconsciente en el minuto 84 de partido, tras un salto con Alex Bergantiños, restó trascendencia y dejó en segundo plano el partido entre el Deportivo y el Atlético de Madrid, que concluyó con empate a uno.

El jugador fue evacuado del estadio de Riazor en una ambulancia, después de unos minutos de tensión y preocupación de todos los futbolistas. Los sanitarios le asistieron en el terreno de juego y el delantero fue trasladado en camilla a la ambulancia que le esperaba en el córner y fue trasladado a un complejo hospitalario coruñés. Poco después, se supo que recuperó la consciencia y que sufre un traumatismo craneoencefálico, a falta de realizarle más pruebas. El partido y el resultado fue lo de menos después de ese angustioso momento.

Los coruñeses se adelantaron en la primera parte con un regalo de los rojiblancos que aprovechó Andone, pero el Atlético se repuso tras el descanso e igualó el marcador con un disparo lejano de Griezmann que superó a Lux. El Atlético sabía que la mejor forma de controlar la extramotivación con la que podía salir el Deportivo tras el cambio de titularidad en el banquillo era dominarle e intimidarle en los primeros minutos y fue lo que hizo. 

Con el dibujo 4-3-3, Correa y Griezmann escorados, Gameiro en la punta y el centro del campo tocando de primeras y filtrando balones entre la retaguardia blanquiazul, los de Simeone desactivaron inicialmente al Deportivo y firmaron un gran arranque de partido al que solo le faltó el gol. Lo tuvo Griezmann en la primera aproximación seria al área local tras recoger el esférico en el punto de penalti en una posición idónea para rematar a puerta, pero su disparo fue tan defectuoso que el balón acabó en la banda, pegado al banderín de córner.

El Atlético le generó nervios al Deportivo, incluso a uno de sus jugadores más solventes, el brasileño Sidnei Rechel, que últimamente, como el equipo, ha perdido seguridad. Gameiro estuvo a punto de cobrársela tras una pérdida en la frontal del área, pero el jugador blanquiazul rectificó a tiempo.

Los rojiblancos controlaban el partido, se divertían en Riazor, se veían tan sobrados que entonces ocurrió lo imprevisible: Oblak sacó de puerta centrado hacia Giménez, que no se lo esperaba, y Andone, que reaccionó rápido, aprovechó el regalo, se presentó ante el portero y acertó en la definición.

Al Atlético le entraron las dudas en Riazor y el Deportivo intentó hacerle daño, Mosquera volvió a arrebatarle la pelota en zona comprometida cuando el equipo salía desde atrás y conectó con Kakuta, pero al francés le sobró tiempo y le faltaron fuerzas y puntería en el área. Antes del descanso, el conjunto rojiblanco, aún sin sentirse cómodo, pudo igualar el marcador con una acción personal de Correa que salvó Lux y también pudo irse al vestuario con algún gol más en contra si un cabezazo de Borges, que se marchó alto, o una volea de Mosquera, que desvió Oblak, hubieran acabado en la red.

El Atlético regresó al césped con el mismo once tras reflexionar en la caseta, pero Simeone, tras ver el cambio defensivo de Pepe Mel (Navarro por Kakuta) no tardó en hacer modificaciones, incluso de sistema, con la entrada de Gaitán (por Koke) y Carrasco para pasar a un 4-4-2 con Thomas en el doble pivote.

El conjunto rojiblanco agotó los cambios cuando aún quedaban 25 minutos (Torres por Gameiro) y ya estaba asediando al Deportivo, demasiado agazapado en su campo. El gol parecía cuestión de tiempo y acierto. No lo tuvo Filipe Luis en el minuto 68 cuando estrelló un zurdazo en la madera, pero sí Griezmann apenas 20 segundos después, con otro zurriagazo lejano que sorprendió a Lux. Se desató entonces el intercambio de golpes en el césped de Riazor, donde Andone no llegó por centímetros a un centro de Fayçal y Torres le replicó en el área blanquiazul a pase de Vrsaljko.

Mel echó el freno con la entrada de Álex Bergantiños, que tuvo los primeros minutos en Liga esta temporada, y el Deportivo trató de amarrar el empate, algo en lo que Lux fue crucial con un paradón a disparo de Fernando Torres. El 'Niño' tuvo que abandonar el césped poco después y fue trasladado a un hospital por un golpe con Bergantiños que sembró el pánico por minutos.