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Después del escarnio...

La humillación en Liverpool precipita la necesidad de la llegada de un nuevo presidente que devuelva al Real Madrid a donde se merece

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Hay dos formas de salir de esta, como Suárez o como Carrero Blanco'. Esas fueron las palabras que escuchó Vicente Boluda de un conocido el día antes del escarnio, refiriéndose a su efímero y pactado paso por el Madrid. El presidente okupa, legitimado por los Estatutos, deslegitimado moralmente desde la Asamblea del 7-D, había decidido jugárselo todo a negro. Hasta los puntos del orden del día de la Asamblea dependían de un resultado. Y salió rojo: el rojo del Liverpool, el del sonrojo del madridismo, que asistió atónito e impotente al gran festival de 'los cuatro de Liverpool'. El mazazo definitivo. Un lustro entero siendo un equipo menor en Europa es molto longo para el madridismo.

El varapalo europeo ha tenido un efecto directo sobre el naviero, que mientras mastica sus ansias de dimisión, se ha plegado a todos los designios de Ética Madridista, la plataforma que maneja Florentino Pérez. A ver si la dimisión va a ser peor que la enfermedad y a alguna de las facciones de la Directiva le da por estirar el mandato hasta 2010. Las cartas ya están marcadas: elecciones en mayo o primera semana de junio, voto por correo ante notario, a cambio de ser ratificado como presidente. Igual Boluda se lleva una sorpresa.

La cornada de Anfield tiene otras aristas. El Madrid de Juande se mostró como un equipo paupérrimo. Es justo recordar que es el mismo técnico que encadenó diez victorias seguidas, pero no lo es menos que todos los choques ante rivales de un peso similar (Barcelona, Atlético, Liverpool en Bernabéu y en Anfield) los ha pifiado. Benítez mostró que es mejor que el manchego.

Bastaba con no infravalorar al Liverpool, leer a los que han jugado en ese club hablar de la primera media hora de los reds en su casa, esperar la extramotivación de Fernando Torres, ansioso por enseñarle a los aficionados del Madrid las rayas rojas y blancas en sus hombros que realmente son el reflejo de su corazón atlético. O sea, no dejar ni un solo detalle al azar.

Juande estuvo especialmente desatinado incluso en la sala de Prensa, donde dejó a los pies de los caballos a Robben, el mismo que le dio muchas de esas diez victorias a las que se aferraba ayer en otra sala de Prensa. Robben pidió no jugar el día antes del Liverpool-Madrid sobre el césped de Anfield, dijo que había notado un pinchazo. No sé si es hipocondriaco o psicológicamente se arruga antes de las grandes citas, pero me parece tan culpable como el resto. Aunque Casillas, siempre inmenso, y Lass sí estuvieron a la altura, los análisis sobre la valía de los futbolistas no se pueden hacer desde un solo partido.

Lo sonoro del varapalo ante el Liverpool se ha convertido en alfombra roja para Florentino Pérez, el único candidato creíble hasta la fecha. De todos sus planes, desvelados por Josep Pedrerol en Punto Pelota, no puede sorprender su nuevo lema de 'Zidanes y Españoles' (Cristiano, Kaká, Villa, Xabi Alonso). Tampoco que vuelvan Zidane y Valdano. Lo más llamativo es que piense en Raúl, que va a compaginar sus dos últimos años de contrato con su preparación para gestionar el Madrid del futuro. ¿No tiene la Quinta (sin el Buitre) cabida en ese proyecto? ¿Por qué la ningunea Florentino? Si Sanchís es valiente, quizás haya unas elecciones interesantes. El dinero ya tiene quien se lo ponga.