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"Un día habrá que afrontar por qué renuncia Fran Vázquez"

A Juan Carlos Navarro le quedan muy pocas cosas por conseguir en el baloncesto

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A Juan Carlos Navarro le quedan muy pocas cosas por conseguir en el baloncesto. Lleva una década acumulando conquistas a nivel individual y de equipo. Ligas, Euroligas, Mundiales, trofeos al mejor jugador. El próximo mes podría tachar una de las cuentas pendientes: el oro en un Eurobasket. Afronta con la mayor naturalidad el favoritismo de un equipo ya legendario en el deporte español. Los chicos de oro van a Polonia por el triunfo y cuando algo se les mete en la cabeza pocas cosas se les resisten.

«¿La NBA? Resulta muy duro salir a jugar después de muchas noches sin ganar»

¿Su presencia en la selección estuvo condicionada al sí de Pau Gasol?

No, no. A mitad de temporada comenté ciertas dudas debido a mi estado físico. Se ha visto que terminé la temporada muy bien y esa ha sido la verdadera razón por la que decidí jugar el Europeo. Siempre hay dolor, pero si es el que tengo ahora mismo puedo estar al máximo nivel.

Ya es usted todo en experto en concentraciones con la selección

«Fuimos los primeros en afrontar las citas importantes con una mentalidad diferente»

Bueno, sí, ya van unas cuantas experiencias como esta en la selección. Quizá estos días sean los más complicados de todos. Después de las vacaciones cuesta un poco volver a retomar el trabajo. Hay agujetas, dolores

Este año tiene además la recompensa de ser el capitán de los chicos de oro.

Es un trabajo que compartimos al 50 por ciento, Garbajosa y yo. No tiene mucha mayor trascendencia. Tienes alguna responsabilidad más pero la relación con el grupo sigue siendo igual de fluida e igual de buena.

Más que un chico de oro ya se le puede catalogar de hombre de oro. ¿Se siente ya un veterano?

Uff, no me haga pensar eso. La verdad es que han pasado muchas anécdotas, muchas experiencias. No sé cuántos días de concentración y partidos. Vamos a dejar la palabra veterano y llamémosle maduro.

¿Qué tal el trato con Scariolo a la hora de negociar horarios y descansos?

Pues la verdad es que de momento bastante bien. Las horas de entrenamiento y nuestros días libres han sido bastante coherentes. Mañana [por el pasado miércoles] vamos a tener un día libre. Hemos cumplido el primer ciclo del trabajo. Así que creo que, de momento, todo este régimen de trabajo está siendo bastante justo.

¿Y en la pista? Nunca había tenido al italiano como entrenador.

Todo bien. En esta primera parte de la concentración estamos empapándonos de sus conceptos. Se ve que es un muy buen entrenador. La ventaja es que somos un grupo que sabe adaptarse muy bien a los cambios y no nos está costando mucho aprender lo que quiere de nosotros.

Más les vale saber adaptarse, ¿no? Usted, por ejemplo, ya ha tenido siete seleccionadores en los nueve años que ha jugado con la roja.

El ambiente de trabajo es la clave. Todo el que entra al grupo es recibido de la mejor manera. Se siente cómodo y muy seguro de estar dónde está. La predisposición siempre es la idónea. Así es muchísimo más sencillo adaptarse a cualquier cosa.

¿Qué balance hace el capitán de estos casi diez años en la selección?

Han sido unos veranos llenos de emociones. Hemos conseguido lo que ansía cualquier jugador. Es decir, obtener logros muy importantes. He tenido la suerte de colaborar a alcanzar todos esos éxitos y no puedo estar más que satisfecho. Ahora, encima, ha recaído sobre mí la responsabilidad de la capitanía. Lo mejor de todo este tiempo es que el ambiente no ha cambiado. A mí me trataron muy bien en mi primera experiencia y a los novatos los tratamos de la misma manera.

¿Sabría recitar de memoria las medallas que ha conseguido?

El bronce de Turquía, la plata de [Juan Carlos Navarro tiene que pedir comodín a Felipe Reyes y Jorge Garbajosa para dar con la lista completa. ¿Koke cuántas medallas tenemos?]. Sí, sí, 2001, 2003, el oro de Japón, la plata de Madrid y la plata de Pekín. Cinco, hemos ganado cinco medallas.

No cuenta la medalla de oro del Mundial juvenil de Lisboa. ¿Qué recuerdos tiene ahora que se han cumplido diez años?

Aquello fue el impulso para la carrera de muchos nosotros. Lo que se ha demostrado con el tiempo es que no fue un hecho puntual. La mayoría de nosotros nos hemos mantenido en la élite.

¿Se sienten los precursores de ese buen rollo, el gusto por el buen juego y la desdramatización de los momentos calientes de una competición que luego se ha extendido por el deporte español?

Desde luego mucha gente sí que lo ha comentado. El deporte español ha evolucionado mucho en muy poco tiempo. Se han alcanzado metas que parecían inalcanzables. Sí, creo que fuimos los primeros en afrontar las citas importantes con una mentalidad diferente.

¿Cómo valora su reencuentro con el baloncesto español después de la experiencia NBA?

He tenido la suerte de jugar en un equipo como el Barcelona que lucha por lo máximo. Hubo unos años de parón pero esta temporada hemos recuperado el camino. Regresar a la liga y conseguir el título y el MVP ha sido genial. Y si quiere que le diga algo sobre la NBA le diré que jamás me arrepentiré del paso que di. Era algo que quería ver. Yo siempre he sido un ganador, volví a Barcelona para recuperar esa sensación y creo que lo he conseguido.

¿No lo considera entonces un año perdido?

Estoy muy contento de lo que hice. Hubo factores que no ayudaron, como que me lesionara justo en la elección del draft o recalar en un equipo poco ambicioso en el que se acumulaba derrota tras derrota.

¿Le hizo mejor jugador?

A nivel mental, seguro. Resulta muy duro salir a jugar después de llevar muchas noches sin ganar. Tienes que ser muy fuerte de cabeza para encontrar la motivación.

¿Cómo valora como capitán la renuncia a la selección de su compañero de equipo Fran Vázquez?

Es una decisión personal. Nos encantaría que estuviera aquí porque es un gran jugador pero él ha elegido. La verdad es que nunca hemos hablado de eso.

Quizá ahora en su nueva responsabilidad deba sacar el tema y hablar con él.

Pues sí. Creo que es algo que con el tiempo tendremos que afrontar.