Publicado: 07.10.2014 23:51 |Actualizado: 07.10.2014 23:51

Diego Costa: ¿Uno para todos o todos para uno?

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La derrota de España ante Francia en el amistoso disputado hace un mes dejó abierto un debate cuyos protagonistas tratarán de cerrar en esta nueva cita de selecciones: ¿Debe Diego Costa adaptarse al juego de La Roja o por el contrario Vicente del Bosque tiene que encontrar una fórmula para que su 9 se sienta cómodo sobre el césped y desarrolle todas sus virtudes?

En las últimas temporadas, Diego Costa viene siendo sinónimo de gol. Al menos, a nivel de clubes. La pasada campaña firmó nada menos que 36 tantos con el Atlético de Madrid, 27 de ellos en Liga, ocho en Champions League y uno en la Copa del Rey. Sus grandes cifras le valieron para hacer las maletas y poner rumbo a Londres para embarcarse en el Chelsea de José Mourinho. Allí, suma el mismo número de intervenciones que de tantos con la camiseta blue. La adaptación al esquema del de Setúbal ha sido total y el hispanobrasileño es uno de los culpables de que los londinenses lideren la Premier. No obstante, Diego Costa suma tan sólo una diana menos que toda la plantilla del club inglés durante la pasada temporada a estas alturas de campeonato.

Mourinho no duda en deshacerse en elogios hacia su delantero estrella, del que aseguró este verano que "no va a tener problemas para triunfar" en la liga inglesa y del que aseguró que es su "apuesta personal". Hasta la fecha, el técnico portugués no ha errado el tiro y Costa está respondiendo a su confianza como mejor sabe hacerlo: marcando goles.

Los peros a su rendimiento aparecen cuando se enfunda la elástica de La Roja. En la selección, sus guarismos se desploman y su aportación al equipo dista mucho de la que ofrecía primero en el Atlético de Madrid y ahora en el Chelsea. En su último encuentro con la selección española, en la derrota por 1-0 ante Francia, el combinado de Vicente del Bosque no tiró entre los tres palos y el ariete se marchó sustituido debido a unos problemas físicos que provocaron que días más tarde abandonase la concentración antes de medirse a Macedonia.

Desde su debut existe el debate sobre su aportación al estilo de juego de La Roja

El escaso aporte ofensivo de Costa no se resume únicamente a este encuentro. Desde que hiciese su debut el pasado mes de marzo ante Italia, surgió el debate en torno a si el estilo de juego de la selección permite o no explotar las cualidades del hispanobrasileño. Un debate que se acrecentó tras la cita mundialista en Brasil, en el que el papel del futbolista fue meramente testimonial y su bagaje se limitó a provocar un penalti en el primer duelo ante Holanda.

Hasta la fecha, la respuesta es clara: no. En sus seis apariciones, el delantero no ha logrado ver portería ni una sola vez, mostrándose en ocasiones desdibujado, perdido y poco participativo. Nadie discute sus ganas y la intensidad que pone cada vez que ha actuado como internacional, pero eso no basta a un combinado que tiene apuntado el 'debe' de mejorar sus registros goleadores ante rivales de cierta entidad. 

La razón de su baja aportación no es otra que la falta de adaptación al estilo de juego del combinado español. Costa, en su etapa colchonera y ahora blue, es un delantero acostumbrado a los contragolpes, a pelearse con los centrales aprovechando su corpulencia y que se siente como pez en el agua a las transiciones rápidas y buscando espacios. El juego de La Roja, como por todos es sabidos, se basa en la posesión, en amasar la pelota y tener paciencia hasta encontrar un resquicio en la zaga rival por el que colarse. Un estilo que choca frontalmente con las cualidades del hombre llamado para alojar el balón en el fondo de la red.

La inoperancia ofensiva ofrecida durante el amistoso ante Francia provocó una reacción tanto por parte del jugador como del seleccionador, ambos . Mientras que Del Bosque aseguraba que el jugador demostró sobre el terreno de juego" de lo que va a ser capaz" y subrayó la intención del cuerpo técnico de tratar de "conectar" con él y "entenderle", Diego Costa se ofreció a cambiar su estilo en beneficio de la selección y del juego de sus compañeros: "Yo soy el que me tengo que adaptar a ellos". Los próximos partidos del combinado nacional ante Eslovaquia y Luxemburgo servirán para definir el rol de Costa y despejarán las dudas acerca de si el técnico salmantino opta o no por hacer variaciones en el estilo de juego de la selección.