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A Dinamarca a golpe de goles

Domínguez, autor del primer tanto, baja diez días por esguince de tobillo

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España ganó y convenció de nuevo ante Croacia (0-3). No vivió un solo segundo eliminada. Estará en la fase final de la Eurocopa el próximo junio en Dinamarca. Se acerca al verdadero objetivo de los Juegos 2012. Sólo los tres primeros obtendrán el billete para Londres.

Como ocurrió en la ida, el fútbol combinativo de La Rojita bastó para derrotar al aguerrido conjunto croata. Y eso que España ayer sólo jugó a ráfagas. Los chicos de Milla entraron algo temerosos, arrinconados por el empuje inicial local, pero poco a poco fueron haciéndose con el mando. A falta de Canales, que se resintió de sus problemas físicos durante el calentamiento y no jugó, la creatividad fue cosa de Thiago. El hijo de Mazinho es el jefe, el espejo de Xavi. Por edad y posición, es el relevo natural del medio de Terrasa, tanto en el Barça como en la selección.

España es un bloque que disfruta con la posesión de la pelota, pero que cuando toca remangarse lo hace sin miramientos. Ayer aceptó el envite de Croacia y durante muchos minutos entró al fútbol físico y de contacto que le propuso. Fueron los peores momentos en la eliminatoria, pero España salió triunfadora.

Ya en la primera mitad, la selección, sin juego, pudo haberse adelantado en el marcador. Mata en dos ocasiones y Adrián en un mano a mano con Kelava desperdiciaron el gol. La más clara, también de Mata, llegó al filo del descanso. Thiago se fue por la línea de fondo y su pase atrás lo estrelló el valencianista en el cuerpo de Kelava. Como le ocurre a su ex compañero Villa en la absoluta, a Mata le pudieron las ansias de gol.

Croacia volvió a entrar al segundo tiempo con la intención de intimidar a La Rojita. Y por unos minutos lo consiguió. A base de saques de esquina y faltas laterales, el adversario fue llamando a la puerta de De Gea, aunque sin grandes sobresaltos. En la oportunidad más nítida, Oremus se llevó el balón con la mano y marcó. El árbitro anuló la acción.

El partido parecía abocado al empate a cero cuando el guardameta croata puso de su parte para evitarlo. Kelava salió a por moscas en un córner que botó Mata, dejó pasar el balón, y Domínguez, en el segundo palo, sólo tuvo que empujar el balón a la red. La alegría no le duró mucho al poderoso central del Atlético, ayer reconvertido en lateral izquierdo. Unos minutos más tarde, tuvo que salir del campo lesionado, cojeando visiblemente, tras una plancha de Vida, hasta entonces el mejor del partido. Domínguez entendió el lance como intencionado y así, a cambio de recibir una amarilla, se lo hizo saber al croata. Sufre un esguince grado dos-tres en el tobillo izquierdo. Como poco, se perderá los encuentros del Atlético ante Getafe y Rossenborg.