Público
Público

Drogba echa el cierre

Los dos goles del marfileño igualan los del Kun y el Atlético queda apeado del torneo europeo

Publicidad
Media: 0
Votos: 0

Drogba y Kun Agüero juegan a otra cosa. Son futbolistas impagables, genios que aparecen para sentenciar. Cuando, como ayer, destapan sus respectivas esencias al unísono y cara a cara, el resultado no puede ser otro. Ambos firmaron dos goles, Atlético y Chelsea empataron, y el club español dice adiós a la Liga de Campeones. Le quedan dos trámites de la fase de grupos y el obligado y triste consuelo de la Liga Europa.

Quique fue contratado para rebuscar entre los escombros del Atlético y, en la medida de lo posible, reparar el ánimo maltrecho de los futbolistas y reconstruir el derruido fútbol del grupo. En definitiva, reparar un equipo roto. De ahí que Reyes, el paradigma del desastre, sea desde ayer el inesperado símbolo de la esperanza. La luz que el nuevo técnico decía atisbar al final del túnel. Sus apariciones por la banda derecha apuntaron peligro y, sobre todo, provocaron más dudas de las previstas en los hombres de Ancelotti.

Quique aprendió que Agüero es la única pieza innegociable

No obstante, el auténtico brillo del Atlético descansó cerca de una hora en el banquillo. Quique tiró de salida cualquier atisbo de gesta, así que reservó al Kun. Cuando atisbó serias opciones de triunfo, le hizo aparecer y casi le sale bien. En su curso acelerado de Atlético, al menos ha aprendido que existe una pieza innegociable a la hora de planificar imposibles.

La zona oscura rojiblanca, sin embargo, gobierna donde solía: en el centro del área propia. A última hora, el enésimo sainete de la zaga madrileña regaló a Drogba dos ocasiones que, por supuesto, el gigante marfileño no despreció. Primero cabeceó a placer para empatar y luego ridiculizó a Pablo y Juanito en la jugada del 1-2.

El equipo rojiblanco exhibió orden y conceptos antes inexistentes

Por las costuras del Atlético de Quique asoman conceptos básicos, antes desaparecidos, como movimientos sin balón, toque, velocidad, apoyos, concentración, etc. Y, por encima de todo, orden. Frente al coloso inglés no se descompuso jamás. El mérito del entrenador reside, por ejemplo, en crear una defensa solvente con cuatro dudosos mimbres. Se anunciaba bombardeo, por tierra y aire, sobre el área de Asenjo, pero durante 80 minutos Juanito y Pablo se asemejaron, por fin, a la pareja de centrales que necesita todo conjunto que pretenda manejarse en la élite. En el tramo final apareció la majestuosa figura de Drogba, y la zaga reverdeció viejas y recientes miserias.

Los aficionados asistieron atónitos a un poderoso partido de corte inglés. A una igualada batalla, con más táctica que fútbol, pero emocionante por la categoría de un enemigo azul que domina con autoridad en la Premier. Acuciado por las urgencias, a Quique le ha dado tiempo a trazar un dibujo tan simple como prometedor. Sólo faltó el Kun.

2 - Atlético de Madrid: Asenjo; Perea, Pablo, Juanito, Antonio López; Reyes (Maxi Rodríguez, m. 72), Assuncao, Cléber Santana, Simao (Jurado, m. 82); Forlán y Sinama Pongolle ('Kun' Agüero, m. 53).

2 - Chelsea: Cech; Belletti (Deco, m. 69), Álex, Terry, Ashley Cole; Joe Cole, Essien (Ballack, m. 59), Lampard, Malouda; Kalou (Anelka, m. 69) y Drogba.

Goles: 1-0, m. 66: Agüero engancha un rechace en el área. 1-1, m. 82: Drogba, de cabeza. 1-2, m. 88: Drogba, tras un rechace de Asenjo. 2-2, m. 91: Agüero.

Árbitro: Bjorn Kuipers (Holanda). Amonestó a los locales Reyes (m. 25) y Paulo Assuncao (m. 33) y a los visitantes Essien (m. 16) y Terry (m. 86).

Incidencias: partido correspondiente a la cuarta jornada del grupo D de la Liga de Campeones, disputado en el estadio Vicente Calderón ante unos 45.000 espectadores.