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Duelo con Bettini en la Gran Muralla

El quintento español busca su primera medalla olímpica en ruta

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Serán 245 kilómetros de vigilancia. De un recorrido que ha querido mezclar la plástica de la Gran Muralla con la exigencia de uno de esos puertos ‘perros' que castigará las piernas en sus siete ascensiones. De un trazado que anima al reto del ciclismo español de conseguir su primera presea en ruta en el año del Tour de Sastre y el Giro de Contador. Ellos dos, junto a Samuel Sánchez, Freire y Valverde son la referencia del pelotón olímpico en la lucha por las medallas (5 de la mañana). 'Sabemos que vamos a estar muy controlados, pero es normal después del año que llevamos', explica Valverde.

Precisamente, la excesiva vigilancia ha marcado la estancia del equipo español en Pekín. Después de dos controles antidopaje en menos de 24 horas -uno en la villa olímpica y otro improvisado mientras se duchaban, tras un entrenamiento, en el hotel donde están concentradas las chicas de fondo-, de los que sólo se ha librado Contador al llegar más tarde a la expedición, la AMA (Agencia Mundial Antidopaje) se ha relajado con el equipo español. 'Afortunadamente, ayer ya nos dejaron tranquilos', apunta Valverde. El murciano parece ser la referencia para Paco Antequera. 'Valverde es al que mejor le va el circuito. El final es muy bueno para él, con un último kilómetro en subida. Si llega con los primeros, es el mejor corredor que hay ahora mismo en el pelotón', asegura el seleccionador nacional. El resto del grupo asume el discurso sin sobresaltos. Entre Contador, Sastre, Freire, Sánchez y el propio Alejandro no hay problemas de egos.

Todos están dispuestos al sacrificio después de los primeros 78.8 kilómetros de carrera, cuando los ciclistas abandonen la polución de Pekín para encerrarse en el circuito de la muralla olímpica. Será el momento que el BOCOG espera que el equipo estadounidense tenga ese gesto que le ha solicitado reiteradamente. 'Si el propio COI ha confirmado que la calidad del aire es suficientemente buena para celebrarse los Juegos, no entendemos por qué se empeñan en llevar mascarillas', aseguran desde el comité organizador chino.

El USOC (comité norteamericano) responde que la decisión no tiene vuelta atrás. 'No es una cuestión propagandística contra los Juegos, sino por temas de salud'. Los mismos que han llevado a abandonar la competición al portugués Sergio Paulinho, medalla de plata en Atenas. 'Sergio ha tenido problemas respiratorios por una alergia en las últimas carreras que han aumentado desde que aterrizó en Pekín', explica el técnico portugués José Poeira.

Sin embargo, en el circuito alrededor de la Gran Muralla allí el sol brilla sin esa plomiza capa que atrapa el cielo de la capital. 'Afortunadamante, porque el circuito es de los de verdad', confirma Samuel Sánchez. El trazado pica alto y bajo en la misma proporción (12 kilómetros) en una carretera sin las ratoneras curvas de los puertos de los Alpes o los Pirineos. 'Hay demasiadas rectas en el descenso', se queja Samuel Sánchez.

El pelotón llegará a la Gran Muralla por una autopista que irá construyendo la táctica en función del corto plazo. 'En un Mundial, puedes sacrificar a gente desde el inicio, pero aquí, con cinco corredores, todos tendrán que estar muy atentos', advierte Antequera. Los Juegos apenas implican un cambio de maillot entre los favoritos. 'Delante van a estar la gente del Tour y poco más', estima Antequera.

De nuevo vuelven aparecer los hermanos Schleck, su compatriota Kim Kirchen o el alemán Schumacher, que cerró el Tour con una semana metiéndose en todas las escapadas después de sus dos triunfos en las contra reloj. Pero en los discursos de todos los españoles sobresale Paolo Bettini. El actual campeón olímpico sabe leer este tipo de carreras como nadie. Lo ha demostrado sobradamente en la Copa del Mundo o en las grandes clásicas.

Tiene esa capacidad innata para desdeñar las escapadas sin sentido y acometer aventuras desde lejos que sólo él sabe llenar de éxitos. En las distancias cortas, el ‘grillo' también encuentra su hábitat a base de golpes de pedal, como los de Freire, repletos de vatios. 'Tendremos que marcarle muy de cerca porque es muy inteligente. Si estamos con él, tendremos la suerte de estar delante', reflexiona Valverde.

Italia, a diferencia de España, si parece haber canalizado sus opciones en Bettini. Sólo Davide Rebellin, en el día de su 37 cumpleaños, parece tener vía libre en la escuadra transalpina para dar rienda suelta a sus sensaciones en carrera. Antequera, desde el coche, tiene otra sensación. 'A Bettini hay que controlarle, pero creo que le van a pesar las dos últimas vueltas. Les falta ese puntito que tienen los que han corrido el Tour'. En esa misma situación anda Contador.

Tras el veto del Tour a su equipo, el de Pinto cerró su preparación en la Clásica de San Sebastián. Desde entonces, Alberto ha compaginado en sus piernas cadencias de contra reloj con las de montaña. 'Tengo la duda de si, únicamente con la clásica, va a estar al cien por cien porque, en este trazado, el que no está bien, se quedará'. Entonces, las esperanzas se transformarán en gloria o en fracaso. 'Venimos a por medalla', reitera Valverde. L

a ruta merece entrar en un medallero en el que ya aparecen los metales de Indurain y Olano en contra reloj, el mountain bike o la pista.