Publicado: 21.08.2016 22:59 |Actualizado: 21.08.2016 22:59
rio-article.jpg" alt="Olimpiadas de Río 2016"> Baloncesto

EEUU no se despeina para mantener su reinado

Los norteamericanos arrollan en la final de baloncesto a Serbia (96-66) y se cuelgan su tercer oro consecutivo en unos Juegos Olímpicos

Publicidad
Media: 0
Votos: 0
Comentarios:
Durant celebra una canasta durante la final ante Serbia. REUTERS/Jim Young

Durant celebra una canasta durante la final ante Serbia. REUTERS/Jim Young

Los Estados Unidos defendieron con éxito sus oros de Pekín y Londres tras exhibirse este domingo en la final de los Juegos Olímpicos de Río de Janeiro ante Serbia, a la que arrollaron por 96-66, en un partido que sólo tuvo historia los primeros diez minutos, hasta que surgió la figura de Kevin Durant.

Los norteamericanos habían trabajado para ganar sus metales dorados en la capital china y en la inglesa ante España, y el combinado serbio no se pudo ni siquiera acercar a esas prestaciones de la generación dorada española, pese a que en la fase de grupos cerca estuvo de dar un disgusto.

Sin embargo, con el oro muy cerca, los de Mike Krzyzewski no perdonaron a su rival, al que habían ya dado muy pocas opciones en la final de la Copa del Mundo de 2014. Pese a no ir con sus máximas figuras, la selección estadounidense se marcha de nuevo sin perder ningún partido y su última derrota data del Mundial de 2006, en las semifinales ante Grecia.



El equipo de Sasha Djordjevic aguantó un cuarto, el primero, en el que lograron sujetar a su rival en ataque. Estados Unidos, lastrado por hasta seis pérdidas, no pudo imponer su juego y tras los primeros diez minutos la final seguía abierta, pero Durant se encargó de cerrarla.

Sin duda, Durantula es la estrella de más fulgor que había ido a Río de Janeiro y lo demostró en un segundo cuarto espectacular donde anotó 18 de sus 30 puntos. Bajo su acierto, los actuales campeones se fueron por encima de los 30 tantos en el parcial, mientras que los serbios se estrellaron con el físico de los NBA, negados desde fuera, en especial Bogdan Bogdanovic (2/12, con 0/7 en triple), y apabullados en el rebote (55-33), con un DeMarcus Cousins imperial (15 rebotes).

Serbia se fue al descanso ya con demasiada desventaja (52-29) y en la reanudación, los americanos no se relajaron, sobre todo en la parte defensiva volviendo a conceder poco a los de Djordjevic (14 puntos). Así, el último cuarto quedó para el reparto de minutos y para que los balcánicos tuviesen el honor de llevarse el parcial.