Público
Público

España se atasca con el balón

Inglaterra empata a tres minutos para el final en el primer partido de la sub 21 en el europeo

Publicidad
Media: 0
Votos: 0

La diferencia entre los futbolistas de Milla que tenían que iniciar el juego y entre los que debían acelerarlo y profundizarlo le costó a España una salida en falso en su debut. Se atascó con el balón, que debía ser su mejor arma. Inglaterra, que sólo enseñó físico y a Walker, un lateral explosivo, igualó cuando el partido moría.

Durante muchos minutos La Rojita no se acercó al estilo que se le demanda por la referencia que tiene un escalón más arriba, pero sí tuvo un eslabón que, al menos, la unió con la absoluta. Ander Herrera, un bajito de turbina imperecedera, sostuvo al equipo de Milla, que tuvo un par de fases de desconcierto alarmantes. La primera de ellas en el inicio de partido, cortada por el gol del propio Ander Herrera, que apareció por el segundo palo para remachar un remate de cabeza mal direccionado de Javi Martínez. Lo empujó con la mano, pero el gesto quedó camuflado porque la tenía cerca de la cabeza.

Rodeado de los tallos ingleses, Ander Herrera fue el primero en darse cuenta de que para hacerse con la pelota alguien tenía que levantar la mano, pedirla y jugarla. Contra lo esperado, los ingleses empezaron siendo los dueños del balón. El gol naturalizó el paisaje y agrandó la figura del nuevo jugador de Ander Herrera, al que tampoco le asustó meter el pie pese a las desventajas físicas. Gobernó el partido en el primer tiempo. Se esperaba a Thiago, pero el que mandó fue el nuevo jugador del Athletic.

Se esperaba a Thiago, pero el que mandó fue Ander

En la mezcla de las culturas futbolísticas que le componen tiene Thiago su trampolín o su estancamiento. Apoyado en su capacidad para el golpeo del balón con todas las superficies de su bota derecha, cuando juega con la sobriedad europea es limpio y afilado en la distribución. Cuando le brota la veta brasileña el adorno o le encumbra o le mata. Se lució en un uno contra uno con un movimiento de cintura cosido a un disparo. Envalentonado, en la siguiente jugada tiró una contra por pisar el balón cuando tenía una apertura a un costado clara y letal. A veces antepuso el lucimiento al equipo.

Tampoco hubo demasiadas noticias de Mata, otro de los llamados a ejercer de faro. Ni de Jeffren, ni de Adrián, superados por el partido. Las inconexiones entre lo que sucedía en el inicio de la construcción y lo que tenía que venir después propició la segunda pájara española. Fue durante los primeros 25 minutos del segundo tiempo. Ahí no hubo ni toque ni concierto. Inglaterra tampoco amenazaba, pero se mantuvo viva desde el empuje. Pareció caerse cuando España empezó a tocar, pero La Rojita se perdió en la horizontalidad. Milla sobredimensionó la apuesta de la posesión con la entrada de Parejo por Adrián. Luego daría entrada a Bojan, pero el toque banal siguió imperando. No remató a Inglaterra, que en otro arranque de Walker generó el empate logrado por Welbeck en posición dudosa.

España: De Gea; Montoya, Botía, Domínguez, Dídac; Ander Herrera (Jeffren, m. 85), Javi Martínez, Thiago; Mata, Adrián (Parejo, m. 71) y Jeffren (Bojan, m. 80).

Inglaterra: Fielding; Walker, Smalling, Jones, Bertrand; Cleverley (Sinclair, m. 80), Henderson, Mancienne (Rodwell, m. 66), Rose (Lansbury, m. 66); Sturridge y Welbeck.

Goles: 1-0. M. 14. Córner que Javi Martínez desvía de cabeza al segundo palo y allí lo remacha, con la mano, Ander Herrera. 1-1. M. 87. Welbeck, en posible fuera de juego, marca de zurdazo raso y desde cerca a pase de Walker.

Árbitro: Strömbergson (Suecia). Amonestó a Thiago, Welbeck y Ander Herrera.

Herning Stadion: 11. 000 espect.