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España se hace enorme

La selección gana con claridad a Lituania y se clasifica para la segunda fase como primera

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Cuando un gran equipo muestra su mejor versión el deporte se sublima. España es ese gran equipo, el mejor del Europeo, una máquina tremenda que, cuando funciona en su totalidad, se convierte en imbatible y superlativa. Ayer pasó exactamente eso. Todos los engranajes cuadraron en una misma tarde y España demostró que, jugando así, nadie se puede acercar al campeonato. La copa tiene nombre y sólo la selección de Scariolo, con malas actuaciones propias, puede cambiar ese destino.

Lituania, quizá la segunda mejor del continente además de la anfitriona, quedó ayer desnuda ante una España que se subió a la perfección en la primera parte y, a medio gas, dosificó su descomunal ventaja durante la segunda. Los bálticos sólo pudieron a maquillar un resultado claro en los últimos dos minutos de encuentro. Nada importante.

Calderón subió su nivel y dirigió un huracán de baloncesto

Desmenuzando el huracán se ve a todos los jugadores entre el sobresaliente y la matrícula de honor. La clave no está sólo en tener a algunos de los mejores hombres del campeonato, que también, sino en la capacidad de hacer de todas esas individualidades una gran sinfonía, armoniosa, casi perfecta. Por nombres es necesario destacar a Calderón el primero. Sus números fueron superados por otros, pero las sensaciones no. El extremeño fue la brújula de una selección que necesitaba claramente un base. El mejor es él. Ya había mostrado signos de mejoría ante Gran Bretaña, pero ayer, sobre todo en el inicio del partido, demostró un nivel genial. Asistió, anotó y reboteó. Marcó el ritmo del encuentro y salió de la cancha con una evidente sonrisa. Sabe que ese es el camino. 'Me he ido probando cada día, cuesta coger el ritmo, estamos contentos', decía Calderón cuando todo había terminado.

Entraron también los tiros de tres, que por el momento se resistían. Ayer la mitad de los 26 que se lanzaron acabaron en triple. En eso, como casi siempre, el mejor fue Navarro, que terminó como máximo anotador de la contienda con 22 puntos en el zurrón. Le siguió Pau Gasol que, sin aparecer mucho, se fue a 17. Tiene una tremenda capacidad para estar hasta cuando no lo parece. Entre las recuperaciones destaca Ibaka. Hasta ayer parecía fuera de onda, poco acostumbrado a formar parte de un equipo de leyenda. Ante Lituania cogió confianza con buenos tiros e intensidad. Su labor puede ser importante.

Cosa de todos fue la defensa, que minimizó cualquier reto de los que intentó la anfitriona. Los bálticos fueron incapaces durante buena parte del partido de llegar incluso a tirar.

En una noche casi perfecta, Ibaka se entonó y entró el tiro exterior

Scariolo mostró algo que se sospechaba. En los momentos importantes, cuando el rival sea de categoría, la rotación se acortará. Ni Claver ni San Emeterio entraron en pista y Sada sólo lo hizo de manera testimonial al final del encuentro. Son buenos jugadores de equipo, pero no resisten la comparación con las estrellas que les preceden.

España, pase lo que pase hoy contra Turquía, será primera del grupo. El partido contra los otomanos, sin embargo, no es cuestión menor. Son los subcampeones del mundo y pueden quedar fuera si España gana y Polonia se impone a Gran Bretaña. Aunque no se de ese último punto la victoria es importante, ya que los partidos ganados contra los equipos que pasen de fase seguirán contando en la clasificación. Entrar en la segunda fase con dos victorias es un avance fundamental.

79 - Lituania (12+24+23+20): Kaukenas (11), Kalnietis (7), Jankunas (8), Jasaitis (6) y Javtokas (7) -equipo inicial-, Delininkaitis (3), Pocius (11), Songaila (4), Valanciunas (13), Lavrinovic (3) y Jasikevicius (6).

91 - España (31+31+19+10): Pau Gasol (17), Rudy (8), Navarro (22), Calderón (12) y Marc Gasol (8) -equipo inicial-, Reyes (4), Ricky, Ibaka (15), Llull (5) y Sada.

Árbitros: Sreten Radovic (CRO), Damir Javor (SLO) y Petri Mantyla (FIN). Sin eliminados.

incidencias: Partido correspondiente a la cuarta jornada del grupo A del Eurobasket disputado en el Panevezys Arena ante unos cinco mil espectadores.