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España inicia la era Valero con empate

Amistoso ante Noruega de cara al Mundial

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Los gestos no delatan la inactividad. Valero Rivera ya interpreta el papel de entrenador enganchado a su trabajo. Señala, grita, protesta, corrige. Es el Valero de toda la vida. No tardó un segundo en aceptar la propuesta de Juan de Dios Román para hacerse cargo de la selección y ayer ya pudo volver a saborear la miel de los banquillos. No pudo ser con una victoria, Noruega consiguió empatar en el último segundo con un golpe franco.

Ya no están sus niños de toda la vida. Masip, Garralda o Urdangarín dejaron el barco ya hace tiempo. Ahora se trata de crear ese vínculo tan especial con gente como Cristian Malmagro, Viran Morros o Cristian Ugalde. Será interesante también comprobar qué tipo de vinculación se crea con el genial Iker Romero. Pero dentro de este nuevo combinado queda todavía un viejo pirata: David Barrufet.

El portero del Barcelona no podía fallarle a uno de tutores deportivos. Hay muy pocos que conozcan al entrenador como el guardameta. Se había jubilado de la selección, pero Valero le metió otra vez el gusanillo en el cuerpo para ser el intermediario con la nueva generación que aparece en el combinado nacional y nunca había palpado los métodos del ex técnico del Barcelona. Barrufet no para en el banquillo. Es el primero que celebra las acciones positivas y maestro que siempre tiene un consejo sabio.

Pocas conclusiones pueden sacarse de este primer partido ante los noruegos. España intenta imprimir mucha velocidad al ataque y a la circulación de balón. También se intenta minimizar los errores y las pérdidas. El 6-0 fue la defensa más usada durante el encuentro, aunque hubo momentos en la que se utilizó el 5-1 con un jugador en marca individual.

Queda mucho que mejorar en la gestión de la posición de pivote. Ya fue un tema mejorable en los Juegos Olímpicos de Pekín y parece que será otro asunto peliagudo en el Mundial de Croacia de mediados de mes. A pesar de que el portero noruego se mostró inmenso durante el partido. España construyó una ventaja más o menos cómoda desde el principio del partido. La defensa estuvo activa de piernas y pudo robar balones que se llevaron hasta la portería contraria en buenos contraataques.

Noruega hizo boquete en la defensa española por el centro. El balón llegó al pivote con demasiada facilidad. España estuvo a un paso de romper el partido en un par de ocasiones, pero el equipo nórdico nunca desconectó. Recortó distancias en los últimos minutos y al final pudo rascar un empate en un golpe franco que no estuvo demasiado bien defendido por la muralla española.