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El Espanyol exprime el mal día de Aouate

El israelí falla en el gol y es injustamente expulsado. Casilla sella el triunfo local

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Al Espanyol le bastó este sábado con poco para imponerse al Mallorca. Con tan poco que terminó apurado, pidiendo la hora y encomendado a su portero, Kiko Casilla. Ante un rival que no compareció en Cornellà hasta la segunda parte, precisamente tras la expulsión injusta de Aouate, dio por bueno el conjunto blanquiazul el insólito gol de Weiss.

Aunque flemático, en el primer tiempo fue el Espanyol quien controló el juego frente a la inoperancia del Mallorca. Apenas crearon un par de ocasiones de gol los muchachos de Pochettino, pero un error de Aouate sirvió a Weiss para avanzar a los locales en el marcador. Verdú vio el desmarque del eslovaco, le mandó el balón para la diagonal, Cáceres se anticipó al pase y, ante la salida de Aouate, chocó con el cancerbero para acabar ambos rodando por el suelo. El portero soltó la pelota en el choque y Weiss aprovechó el falló. Un tanto extrañísimo.

El gol sentó al Espanyol como un sedante. Aun así, hasta bien entrada la segunda parte no reaccionó el Mallorca. El equipo balear casi no exigió a Casilla y, cuando se acercó a la portería local, apareció, muy seguro, el guardameta.

Disputados un par de minutos del segundo tiempo, el colegiado expulsó a Aouate por una falta inexistente sobre Weiss, un palmo fuera del área. Paradójicamente, la injusta sanción al portero reactivó el juego de su equipo, que este sábado estuvo mejor con diez jugadores que con 11 sobre el césped.

El Espanyol puso pronto a tono a Calatayud, que vio como Weiss estrellaba el balón al palo tras la expulsión de Aouate, y Raúl Rodríguez fallaba en el rechace, solo antela portería. A partir de ahí, insistió el Mallorca en atacar por la banda de Galán, desa-certadísimo. Tanto, que inclu-so la hinchada del Espanyol silbó un par de veces a su zaguero. Los aplausos fueron para Casilla, que en pleno envite del Mallorca abortó un peligroso disparo de Ogunjimi y otro de Castro. El de este sábado fue un partido de porteros.