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Etoo, dos de cal y una de arena

El delantero recupera el gol y el ánimo, pero es incapaz de controlar su carácter

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Etoo ha vuelto: suma 18 goles en 18 partidos de Liga. Otros tres en cinco encuentros de Liga de Campeones. Y está a sólo cuatro tantos de conseguir los 100 con el Barcelona, en la competición regular. Hasta aquí, el lado bueno. El malo: el de siempre, su temperamento de armas tomar.

'Samuel es Samuel, un jugador con mucho carácter', conviene Sylvinho, la serenidad personificada. 'Pero con los años se ha ido moderando; está más tranquilo', matiza el brasileño. Curiosamente, Sylvinho hizo esta valoración 24 horas después de que Guardiola echara del entrenamiento al delantero camerunés por una conducta que el técnico azulgrana consideró inadecuada.

Etoo, genio y figura, parece recuperar su mejor nivel futbolístico, a pesar de que él insiste en que no se le compare con versiones anteriores.

'No puedo ser el Etoo de hace cuatro años', suele repetir tras un buen partido. En el debe le queda una cuenta pendiente: controlar ese nervio que le llevó, por ejemplo, a celebrar el gol de la victoria del Barça ante el Betis dando un empujón a su entrenador.

Las dos temporadas anteriores resultaron especialmente aciagas para el camerunés. Primero, se rompió el menisco de la rodilla derecha, lo que le obligó a pasar por el quirófano. Así las cosas, Etoo tan sólo disputó 18 partidos de Liga, los mismos que ya ha jugado en la primera vuelta de la campaña actual.

En 2007, Etoo quedó marcado por las duras críticas que vertió hacia sus compañeros y su entrenador, Rijkaard, en un acto promocional celebrado en Vilafranca del Penedès.

La siguiente temporada (2006-2007), no pudo comenzar peor para Etoo. El camerunés se lesionó durante la disputa del Trofeo Joan Gamper, contra el Inter de Milán. Una rotura en un tendón del recto anterior le volvió a llevar al quirófano. Fue recuperarse y marcharse a la Copa de África.

En total, se perdió 18 partidos de Liga, cinco de Liga de Campeones y ocho de Copa del Rey. El balance de los dos últimos años arrojó muchas dudas sobre si podría recuperar el nivel futbolístico de antaño.

Los especialistas en la materia apuntan que un deportista necesita casi un año para recuperarse totalmente de una lesión tendinosa como la que sufrió el delantero del Barça. Y ciencia o coincidencia, la redención de Etoo llegó 12 meses después de su operación.

En el primer partido oficial de la actual temporada, Etoo marcó dos goles. El Wisla de Cracovia fue el primer rival en comprobar que el camerunés volvía por la senda de sus primeros años en el Barcelona. A partir de ahí, ha demostrado, partido tras partido, que ni sus compañeros ni Guardiola se equivocaron dándole una nueva oportunidad en el Camp Nou.

El africano apunta a superar sus mejores registros como azulgrana. Entre ceja y ceja, tiene repetir el pichichi que ya logró como azulgrana en 2006 (con 26 tantos) y ganar la Bota de Oro, como mejor goleador de Europa, que se le resiste.

De los 21 goles que Etoo ha marcado en este medio año, ocho han servido para abrir el marcador de su equipo. Contra el Valladolid, firmó cuatro tantos, y ante el Almería, tres.

'Se le da más importancia porque es él'. Xavi Hernández explicaba así el revuelo que ha causado cuando, esta semana, Guardiola expulsó a Etoo de un entrenamiento. 'Fue un calentón', le excusó el de Terrassa. 'Lo que sucedió es normal. En todos los equipos que he jugado no ha habido una temporada en que no pasara un incidente de este tipo', abundó Sylvino.

'No es la primera vez que pasa, no hay problema', concluyó este viernes Guardiola, muy molesto por que su gesto con el camerunés haya trascendido de las paredes del vestuario de la Ciutat Esportiva, a pesar de que la sesión del martes fue a puerta cerrada.

'Samuel ha sido muy buen ejemplo toda la temporada', quiso zanjar Pep Guardiola. En una línea similar se expresó Xavi, uno de los capitanes: 'Samu es un ejemplo por cómo se entrena y por cómo se comporta'. Mientras, Joan Laporta aprovechó lo ocurrido para congratularse por tener un técnico que 'maneja muy bien el vestuario y marca el principio de autoridad' y evita cualquier reminiscencia del pasado.