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Las faltas son cosa de Champions

El luso lanzó fuera todos los libres directos en la Liga

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López Vallejo era un manojo de nervios el sábado cada vez que el Madrid aparecía por las proximidades de su portería. Paradójicamente, el sufrimiento remitía cuando Cristiano se disponía a tirar una falta. Aunque el portugués es un consumado especialista en los libres directos, su pericia no se aprecia en Liga, una competición en la que aún no ha marcado ninguno. Ayer tiró tres libres directos y todos se marcharon fuera.

La liturgia es siempre la misma: busca la válvula, coloca el balón, lo mira con las piernas abiertas y dispara. Todo igual, menos el resultado. En la competición doméstica ha tirado 15 faltas directas, ninguna de ellas terminó con alegría. En Liga de Campeones todo cambia: de cinco tiros libres, Cristiano ha marcado tres.

El único factor que difiere es el balón. La Liga de Campeones utiliza el Finale (Adidas); en España se juega con el Ascente T90 (Nike). El balón de la Liga es nuevo de esta temporada y también se utiliza en Inglaterra e Italia. El de la Liga de Campeones lleva años siendo el mismo. Quizás por eso lo domina Cristiano, estudioso y metódico de los disparos, un especialista que no se cansa de ensayar.

'El vuelo del balón de Champions es imposible, ha llegado un punto en el que no puede ser', protestaba hace poco su compañero Casillas. La queja por el balón corre entre los porteros.

'El de la Liga es más controlable', dicen. Ambos esféricos son prodigios de ingeniería y estudio. El de Nike, por ejemplo, pasó una prueba de túnel de viento del equipo Epsilon Euskadi, que quiso entrar esta temporada en Fórmula 1, en Azkoitia para probar su resistencia aerodinámica y hacerlo más rápido.

Adidas construye el balón de la Liga de Campeones con 14 paneles

Las pruebas también se detienen en otros factores como el color y el brillo para que no haya reflejos que puedan molestar a los porteros. El diseño final de la pelota tardó dos años en realizarse y para su manufactura consultaron a los futbolistas que la marca tiene contratados.

Adidas construye el balón de la Liga de Campeones con 14 paneles de un material ligero sellados con calor que permiten al esférico un mayor movimiento en el aire, un punto crucial para el lanzamiento de faltas.

El de la Liga está diseñado con 32 paneles, lo que posibilita un golpeo regular en cualquier parte de balón sin existir zonas de menor sensibilidad. Su movimiento en el aire es menor al de Champions.Ambos balones también difieren en la cubierta.

Nike se fijó en el diseño del balón en las pelotas de golf y ha creado una superficie microperforada para potenciar la velocidad del balón. Adidas, por su parte, utiliza la tecnología PSC, que consigue un mayor agarre para los guardametas.