Publicado: 18.09.2015 11:32 |Actualizado: 18.09.2015 11:32

Fátima Gálvez: "Llevo toda la vida pegando tiros"

ENTREVISTA. Una enfermera que se acaba de proclamar campeona del mundo de tiro olímpico. Lo máximo para una apasionada de la escopeta. Hasta ahora no ha ganado nada de dinero, y eso que antes fue olímpica en Londres 2012. Pero hay deportes que son así.

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Fátima Gálvez, flamante campeona del mundo de tiro olímpico.

Fátima Gálvez, flamante campeona del mundo de tiro olímpico.

MADRID.- Tiene que ser así y no se lo echa en cara a su deporte. En realidad, nunca lo hizo. Porque lo aceptó con pasión de enamorada. “Jamás he visto el tiro olímpico como un trabajo”. Porque, de ser así, hubiera caído en el intento. Hoy se dedicaría a la Enfermería, que es lo que estudió, pero entonces esta conversación con Fátima Gálvez (Baeza, 1987) no sería posible ni ella, ejemplo de romanticismo, sería la misma. No habla de lo que hace, sino que adora lo que hace.

Quizás por eso, a los 28 años, “después de toda una vida pegando tiros”, acaba de proclamarse campeona del mundo en Italia. Un título que seguramente no le dará para comprarse una casa, pero hay otras cosas en la vida que ella sabe valorar a tiempo. “Ver la cara de orgullo de mi padre no tiene precio”. Así que no hay tiempo que perder ni dinero del que arrepentirse. “Estoy casada con la escopeta”.



Pregunta. Campeona del mundo. Eso no sé si, además de respeto, impone miedo

Respuesta. Nada de eso. Ni lo uno ni lo otro. Está usted hablando con una chica normal que se está tomando un café… Pero, por favor, intente eliminar esas sensaciones.

Hablaré entonces de admiración o de envidia sana

Sí, eso ya sí, puedo entenderlo, porque a mí también me ha pasado cuando coincidía con alguien que lo era… Pero en mi caso solo es el resultado de una vida. Heredé esta pasión de mi padre. Llevo pegando tiros desde los 11 años, persiguiendo un sueño, incapaz de relajarme ni un solo día.

¿Qué más puede lograr?

"No quiero separarme de la escopeta: forma parte de mí, la quiero mucho"

A nivel competitivo, uff, mucho, me encanta competir. Siempre hay más títulos. Siempre hay más récords… No quiero separarme de la escopeta: forma parte de mí, la quiero mucho. No sé si es porque crecí a su lado: en casa somos cuatro hermanas y como yo era la más pequeña quizá por eso me uní tanto a mi padre.

¿De qué prescindió?

Yo le diría de qué prescindo nada más ver la vida de mis hermanas, casadas, con sus hijos, con sus familias… Yo, sin embargo, estoy casada con la escopeta.

¿Eso forma parte de una locura?

De mi locura, si acaso.

¿Y eso es sano?

"Llevo toda mi vida pegando tiros. Si tuviera que dejarlo, me moriría de pena"

Llevo toda mi vida pegando tiros. Si tuviera que dejarlo, me moriría de pena. No podría, y eso que he pasado por situaciones duras en las que no podía entrenar lo que quería porque una sesión mía de entrenamiento entre el desplazamiento en coche, la sede de entreno y la munición se puede ir a los 220 € al día… Y hace dos años yo no tenía ese dinero. Pero me convencí para aguantar un año más y entonces vinieron los resultados.

¿Y el dinero?

"He aprendido que el tiro nunca va a ser rentable para mí. Aquí no es como en Italia que si ganas una medalla el Estado te concede un cargo público"

No, eso no. No insista por ese lado, porque he aprendido que el tiro nunca va a ser rentable para mí. Aquí no es como en Italia que si ganas una medalla el Estado te concede un cargo público para que te puedas dedicar solo a entrenar. Aquí, casi todo lo que gano se va en poder entrenar que ya le he dicho que es carísimo.

En esta conversación ya ha dado usted una lección de romanticismo.

Claro, es lo que le digo, esto no es mi trabajo, es mi pasión.

¿Entiende que la sociedad no le entienda? De algo hay que vivir

"Puedo ver la cara de orgullo de mi padre cuando he ganado el Mundial y eso no se paga con dinero"

Pero mientras pueda… Vivo en casa de mis padres. Puedo ver la cara de orgullo de mi padre cuando he ganado el Mundial y eso no se paga con dinero. Claro que me gustaría cotizar a la Seguridad Social, tener una nómina… Pero he aprendido que aquí no, que tengo que esperar: ya vendrá el día que tenga que dejarlo, ya vendrá. Por eso hice la carrera de Enfermería y opositaré para trabajar: no tengo ninguna duda. Pero déjeme que haga esto.

Yo sigo escuchándola: ya no hace falta preguntar

Moriría por esto. A veces, yo mismo me lo digo: ‘chica, si no es con el plato, no sé con quién te vas a casar tú’… Pero esta es la vida que me gusta, la que soñé,. la que me ha dado una confianza infinita en mi misma. Me ha convencido de que podré lograr lo que quiera.

El caso es que volvemos a lo mismo, siempre pegando tiros. ¿En qué se parece usted a Clint Eastwood?

"El tiro que yo hago es el deporte más pacífico del mundo, como puede ser el ajedrez. No tengo ni un rival para enfurecerme"

En nada. A ese tipo de personajes en nada, porque con la escopeta buscan venganza, justicia… Yo no busco nada de eso. El tiro que yo hago es el deporte más pacífico del mundo, como puede ser el ajedrez. No tengo ni un rival para enfurecerme. Mi único rival es el plato.

No hay problema entonces de que se haga más violenta

En la historia del tiro olímpico existen cero polémicas.

¿Nunca existió la venganza?

Ha habido momentos malos. Pero justamente estos días, que acabo de ser campeona del mundo, no me acuerdo de nada malo. De repente, se me ha borrado de la memoria, todo, hasta los 138 kilómetros que separan Baeza de Granada y mire que estoy harta de coche, de conducir… Pero hoy ni siquiera eso. No sé ni las subvenciones del CSD o del ADO que me van a corresponder.

Cualquiera diría que usted forma parte de esta sociedad tan materialista

No sé ni lo que he ganado de veras. Nunca lo he sabido, no he querido hacer cuentas. Pero ahora que hasta mis hermanas se emocionan conmigo. Al principio, decían, “la rara ésta jugando con las escopetas…”

La cito entonces para los Juegos de Río 2016, para su medalla olímpica

A partir del lunes empiezo y me dejaré la vida. No conozco otra forma mejor de levantarme que pensando en eso. Porque, además, desde el mes de abril, tengo entrenador, la Federación me lo dijo para que me ayudase de cara a Río 2016…