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La flor del Levante no es de un día

Los granotas mantienen su meritorio liderato en la prolongación

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Dicen que el fútbol es un estado de ánimo, pero viendo a este sorprendente Levante, también es un estado de gracia. Libre de pecado dada su humildad original, el equipo de JIM sigue levitando en las alturas de la Liga bipolar. La flor de este Levante no es de un día, aunque ayer mantuvo el liderato sin ser mejor que su rival y con un gol de falta en tiempo de prolongación. Rubén, que se había incorporado al partido hacía diez minutos, condenó a una Real que pudo ganar, debió empatar y acabó perdiendo. Nada nuevo que contar.

Sin restarle ningún mérito al Levante, pues sus limitaciones lo impiden y sería hasta de mal gusto, el desconcertante y deses-perante equipo de Montanier le recordó durante muchos minutos cuál es su verdadera Liga. A los granotas les costó tanto meterse en el partido que para cuando quisieron darse cuenta ya perdían. Montanier sorprendió al dejar fuera del once a Xabi Prieto, el futbolista franquicia y referencia de la Real, pero aún sin él, los ayer amarillos salieron apretando e imponiéndose al líder de la Liga. Si el Levante había encajado tres goles en ocho partidos, en ocho minutos se pudo llevar tres. Sólo el primero subió al marcador, en una salida en falso de Munúa ante Vela, que había recibido un gran pase de Aranburu. El despeje del uruguayo lo mandó Estrada a la red con la zurda y desde una posición muy centrada. Sí, el sustituto de Prieto adelantaba a la Real. La dinámica de lo impensado. Después fue Vela, junto a Griezmann, el mejor realista, quien buscó el segundo y De la Bella lo rozó al estrellar el balón en el larguero. Por contra, el Levante sólo inquietó a Bravo con un lanzamiento de Barkero. Lo hizo justo antes del descanso y que un cabezazo de Iñigo Martínez lo repeliera de nuevo la madera. La Real había merecido más.

La Real, que se puso 0-1 y 2-2, volvió a ser un equipo desconcertante

Pero llegó la segunda parte y con ella un gol de Nano desde la nada, ese extraño lugar en el que la Real suele perderse en pleno partido. Vela amagó con la reacción donostiarra y el Levante respondió con una contra, su mejor arma, para voltear el marcador. Barkero habilitó a Valdo y este se anticipó a De la Bella. Toser y cantar. Así de sencillo.

Entró Xavi Torres por Farinós en el Levante, pero no Xabi Prieto en la Real. Montanier aún tardaría en hacerlo. Antes introdujo a Llorente, que a falta de juego aporta carácter. Empató Iñigo Martínez y, cuando parecía que el liderato se iba a esfumar, llegó el gol de falta de Rubén que deja tocado a Montanier. La Real se quedó con las ganas de sumar y el Levante siguió sumando victorias. La séptima consecutiva. Una racha que dice mucho de los granotas y muy poco de la Liga. Las cosas, como son.