Publicado: 21.07.2015 23:42 |Actualizado: 21.07.2015 23:42

Froome se desnuda

El Sky publica parte de los datos fisiológicos de su líder para tratar de contrarrestar las sombras de sospecha que se ciernen sobre el británico

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Froome, antes de su rueda de prensa de este martes. REUTERS/Stefano Rellandini

Froome, antes de su rueda de prensa de este martes. REUTERS/Stefano Rellandini

GAP (FRANCIA).- Los datos fisiológicos de Chris Froome se han convertido en la piedra angular sobre la que pivota el Tour. Por un lado son la base sobre la que el británico asienta su superioridad, pero también el arcano que justifica la sospecha que agua su fiesta.

Por ello, el equipo Sky aprovechó la segunda jornada de descanso para combatir el fantasma de la duda a base de transparencia. A la espera de contrarrestar los ataques de sus rivales en los Alpes, quiso desactivar toda sombra de sospecha publicando parte de los datos fisiológicos de su líder.

La iniciativa del Sky obligó a reaccionar a sus rivales. El colombiano Nairo Quintana, segundo de la general, dijo estar dispuesto a comunicarlos, lo mismo que el español Alberto Contador, que consideró que las estimaciones que se publican en la prensa poco tienen que ver con la realidad.

Más o menos lo mismo que sostiene la formación británica del maillot amarillo, que para demostrarlo sacó de la sombra a su responsable en rendimiento deportivo, Tim Kerrison, procedente de la natación y que está considerado como el responsable del milagro del ciclismo británico, primero sobre la pista y, desde hace unos años, en la ruta.

Ante las constantes informaciones que apuntan a que el rendimiento físico de Froome no es posible sin el aporte de sustancias dopantes, Kerrison compareció con datos destinados a desmentir la triquiñuela. Por vez primera, el Sky accedió a poner luz en el secreto de su éxito. "No hay nada de anormal en su rendimiento estos días", aseguró el director del Sky, Dave Brailsford.

La batería de datos de Kerrison iba, esencialmente, a desmentir a un experto deportivo, Pierre Sallet, que el pasado domingo analizó en la televisión pública francesa la ascensión de Froome a la Pierre Saint-Martin y que concluyó que el maillot amarillo desarrolló 7,03 vatios de potencia por cada uno de sus kilos de peso. Por encima de 7, dijo el experto, siempre hay un producto dopante detrás.

Un dardo envenenado en la línea de flotación del Sky, que esconde sus datos con la excusa de que no quieren dar pistas a sus rivales, pero que se vio obligado a abrir sus archivos. Primero sobre la potencia generada. Kerrison explicó que Sallet no tuvo en cuenta que Froome pedaleó con un plato ovalado, lo que aumenta un 6 % el rendimiento. Según sus cálculos, el líder generó 5,78 vatios por cada uno de sus kilos, lejos del límite de la sospecha.

Sobre la frecuencia de pedaleo, el molinillo que desarrolla Froome en sus subidas y que alimenta las dudas, pues recuerda al del estadounidense Lance Armstrong, Kerrison lo atribuyó al desarrollo de su bicicleta, sin que haya nada extraño en el mismo.

Tampoco hay nada extraño en el ritmo cardiaco excepcionalmente bajo del británico, según el preparador, que dijo que en la Pierre Saint-Martin fue "particularmente bajo" porque había llegado muy fresco al pie del puerto. El corazón de Froome latió 158 veces por minuto en la primera etapa pirenaica, lejos de los 168 de media del Tour de 2013 o de los 171 de la pasada Vuelta a España.

Kerrison señaló que el rendimiento humano ha ido en evolución constante a lo largo del tiempo y aventuró que en 30 años el rendimiento de Froome no será considerado como extraordinario. El Sky espera con esta iniciativa reducir la tensión que rodea al equipo, cuyos ciclistas han sido víctimas de agresiones, que tuvieron su punto culminante en la etapa del pasado sábado con final en Mende, cuando un espectador lanzó orina al líder. Froome acusó de estos comportamientos a quienes dudan de su limpieza y atizan la sospecha, lo que muestra hasta qué punto el Sky quiere ganar el Tour también en ese frente.