Publicado: 29.01.2014 09:34 |Actualizado: 29.01.2014 09:34

La frustración de Pau Gasol no tiene fin

Sus 21 puntos ante los Pacers, de nuevo infructuosos para los Lakers. "No es una situación fácil para mí", reconoce el español

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El ala-pívot español Pau Gasol ha vuelto a completar una gran actuación (21 puntos, 13 rebotes) que no ha bastado para evitar la quinta derrota consecutiva de los Lakers ante Indiana Pacers (92-104), dinámica negativa opuesta a la que mantienen Memphis Grizzlies de su hermano Marc, que conquistaron el triunfo en Portland (81-98) y siguen lanzados hacia los puestos de play-off.

Pese a dar siempre la cara pese a las lesiones, los Lakers siguen encadenando derrotas, en este caso frente a unos Indiana Pacers muy superiores en plantilla que ostentan el liderato de la Conferencia Este con tres victorias más que los vigentes bicampeones, Miami Heat.

Un triple espectacular al final de Paul George, estrella visitante que no vivió su mejor noche (4/21 en tiros de campo), sirvió para que los Pacers alcanzaran una cómoda ventaja (69-79) que supieron manejar sin problemas en el último parcial. David West (19 puntos) y Lance Stephenson (15 puntos, 14 rebotes) lideraron a un equipo que mantiene su gran estado de forma desde que empezó la temporada.

En el equipo angelino, Jodie Meeks (21 puntos) se sumó al esfuerzo de Gasol, que volvió a sentir molestias en la ingle y tuvo que ser tratado en el descanso. Las malas noticias médicas siguen lastrando a los Lakers, que antes del partido conocieron que Kobe Bryant, recién examinado, tendrá que esperar al menos otras tres semanas antes de saber si puede volver a jugar.

Gasol volvió a mostrar su impotencia al final del encuentro. "Claro que estoy frustrado, pero especialmente cuando caemos contra equipos que son batibles", dijo el español. "Contra Indiana es entendible, pero no así contra Orlando o Nueva York. A veces se pueden escapar, pero esas derrotas me dolieron mucho. Creo que hay que tener más confianza y determinación para ganar esos choques", añadió.

Los sentimientos de Gasol contrastan con su gran momento de forma: "Estoy pasando por un buen momento de juego, pero, si no se traduce en victorias, para mí no es satisfactorio. Me gusta ganar, soy un competidor y un ganador. Si pierdo muchas veces, me molesta más. No es una situación fácil para una persona como yo", manifestó.

El pívot, asimismo, comentó que venía sufriendo unas molestias en el abductor y que se le reprodujeron con fuerza al comienzo del partido. "No podía hacer nada de forma explosiva. Lo tratamos al descanso y veremos qué pasa, cómo me siento en los próximos días. Tengo molestias, pero espero que no sea nada grave", declaró.

 

 

La depresión de los Lakers contrasta con la pujanza de los Grizzlies, que siguen creciendo desde la vuelta de Marc Gasol y suman ocho victorias en sus últimos diez compromisos. En una plaza muy difícil como el Moda Center de Portland, la franquicia de Tennessee demostró que ya está preparado de nuevo para superar a cualquier adversario.

El pívot español rozó el 'doble-doble' con 15 puntos y 8 rebotes en un partido que su equipo dominó desde la primera jugada, aplicando su temible defensa que dejó a los Blazers con un 34 por ciento de acierto en tiros de campo. Entre Gasol y Zach Randolph (23 puntos, 10 rebotes) lograron compensar otra actuación estelar de LaMarcus Aldridge (27 puntos, 16 rebotes) y situar a Memphis a tres victorias del octavo puesto del Oeste.