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Gordillo, nuevo presidente del Betis

El mítico jugador tendrá que lidiar con los problemas judiciales del club aunque en lo deportivo va líder de Segunda

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Con su designación en la junta extraordinaria de accionistas llevada a cabo por el club, Rafael Gordillo Vázquez se ha convertido en el presidente número 41 del Betis, con lo que el que fuera legendario jugador heliopolitano y del Real Madrid inicia, sin duda, la andadura más azarosa de su recorrido en el mundo del fútbol.

Gordillo no ha perdido nunca su carácter cercano, afable y eminentemente sevillano, a pesar de que naciera en la localidad pacense de Almendralejo un 24 de febrero de 1957. El 'Gordo' es, de hecho, uno de los nombres más señeros en la historia del Betis, en el que se formó y triunfo como carrilero zurdo entre 1976 y 1985, además de acceder a la internacionalidad absoluta con España en 1978.

Posteriormente daría el salto al Real Madrid, antes de volver a su equipo de siempre (1992-95), donde amagó con una primera retirada, que culminaría dos temporadas después en el Ecija, de cuya directiva también ha formado parte en calidad de vicepresidente deportivo.

Esta es, precisamente, la experiencia directa en un consejo de administración que el 'Vendaval del Polígono' puede aportar, de entrada, al Betis.

No obstante, para ello estará asesorado por sus otros compañeros de la terna de administradores judiciales del paquete mayoritario de acciones del club, Luis Ruiz de Huidobro y José Antonio Bosch, sustituto, éste último, del fallecido Juan Manuel Gómez Porrúa, que fue quien le solicitó, expresamente, que aceptara ser presidente.

Sin embargo, y a la espera de que se resuelva el recurso interpuesto en torno a esa judicialización de las acciones de Lopera, Gordillo, que continúa una lista de mandatarios heliopolitanos inaugurada en 1914 por Herbert Richard 'Papá' Jones, actuará, básicamente, como un hombre de consenso.

En esta función le ayudará, sin duda, su carácter de símbolo entre un beticismo que aún no ha olvidado sus cabalgadas por la banda izquierda, con las medias caídas hasta los tobillos. Pero sin duda su trabajo, con un club enormemente endeudado y que cumple su segundo año de 'condena', en el 'infierno' de la Liga Adelante le sitúa ante la más difícil papeleta que haya tenido que encarar, desde el día en que se enfundó, por primera vez, la elástica de las trece barras verdes y blancas.