Publicado: 31.05.2015 22:06 |Actualizado: 31.05.2015 22:06

Una grada del Pizjuán,
la primera que se cierra por cánticos violentos

La RFEF acuerda el cierre de la grada Gol Norte del estadio del Sevilla durante cuatro partidos por cantos como "Verdiblancos hijos de puta" en el encuentro contra el Athletic. El club hispalense anuncia que recurrirá ante Apelación.

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La grada Gol Norte del estadio Sánchez Pizjuán durante un partido.

La grada Gol Norte del estadio Sánchez Pizjuán durante un partido.

SEVILLA.- El Comité de Competición de la RFEF ha acordado el cierre parcial de la zona central de la grada baja del Gol Norte del Ramón Sánchez Pizjuán por cuatro partidos, tras la denuncia que formuló la Liga de Fútbol Profesional (LFP) por los cánticos ofensivos proferidos desde esa zona en el Sevilla-Athletic. Este cierre es el primero que se produce por cánticos violentos en la historia del fútbol español.

El club sevillista ha informado este domingo en su web de la imposición de esta sanción, que le fue comunicada el pasado viernes. "La Federación Española de Fútbol se ensaña con el Sevilla Fútbol Club", destaca, además de anunciar que la recurrirá ante el Comité de Apelación.



Esta decisión es consecuencia del expediente abierto al Sevilla tras la denunciada formulada por la LFP por los cánticos ofensivos proferidos desde la grada clausurada, la zona central del Banco de Pista del Gol Norte del Pizjuán, en el partido de la vigésima novena de la Liga BBVA jugado frente el Athletic de Bilbao.

El Sevilla precisa que aunque la instructora del expediente propuso una multa de 6.001 euros por dichos cánticos, el Comité de Competición, en una "resolución de inusitada dureza, eleva la sanción al cierre parcial de grada".

Para el club, ésta es "una decisión sin precedentes o, más bien, con el único precedente de otras sanciones anteriores contra el Sevilla Fútbol Club, objetivo predilecto cuando se trata de imponer sanciones ejemplarizantes, que, por cierto, solo se aplican al club sevillista".

Añade que la RFEF le insta adicionalmente a que "se abstenga de reubicar a los aficionados que habitualmente" se sitúan "en esa grada durante el periodo de sanción y que en los partidos afectados se muestre en esa zona un mensaje de condena a los actos y conductas violentas, racistas, xenófobas e intolerantes en el fútbol y su apoyo al juego limpio".

El Sevilla manifiesta "su inequívoca repulsa a las conductas violentas en el fútbol, pero no admite que se ceben con él y con sus aficionados" 

En este sentido, el Sevilla recalca que viene "cumpliendo escrupulosamente el protocolo establecido por la Liga de Fútbol Profesional en esta materia y ha manifestado reiteradamente, y seguirá haciéndolo, su inequívoca repulsa a las conductas violentas en el fútbol, pero no admite que se ceben con él y con sus aficionados".

El club presidido por José Castro también anuncia que "en los próximos días" presentará un recurso ante el Comité de Apelación de la RFEF contra dicha sanción.

La denuncia de LFP

Tras ese encuentro entre el Sevilla y el Athletic, la LFP envió a principios de abril al Comité de Competición y a la Comisión Antiviolencia un escrito en el que denunciaba cánticos ofensivos.

La LFP relató que "en el minuto 51 y, exclusivamente, por parte de un grupo de aproximadamente 250 espectadores afines al club local, ataviados con diferentes símbolos identificativos de éste" y situados en la zona ahora clausurada, "donde se ubica el grupo conocido como 'BIRIS NORTE', como acreditan diferentes símbolos..., se cantó, en referencia al Real Betis, la expresión 'Verdiblancos hijos de puta'".

"Los cánticos fueron realizados de forma coral, coordinada y repetida, exclusivamente por parte del mencionado grupo, sin que fuera seguido o coreado por el resto de espectadores presentes en el estadio, cuyo comportamiento fue totalmente correcto durante todo el partido", indicó entonces la LFP, que destacó además que "se trató de un hecho aislado durante el partido".

También señaló, sobre las medidas de prevención de la violencia, que se reforzó el control y la presencia de efectivos de seguridad y fuerzas de seguridad del Estado, incrementando su presencia en la grada baja de gol norte de manera previa y coordinada, y en los accesos se hicieron "exhaustivos controles" para impedir "el acceso de pancartas o símbolos con lemas ofensivos e intolerantes".