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Los grandes toman la delantera

Rudy y Carroll elevaron a los blancos por encima del Unicaja

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Jaycee Carroll es uno de esos jugadores que se levanta en mitad de la noche cuando en un sueño falla un tiro. La falta de costumbre. El estadounidense es un lanzador letal, encuentra oportunidades donde no las hay y no se le puede dar un palmo. Estaba llamado a ser el fichaje del verano para el Madrid, pero el cierre patronal de la NBA cambió el ritmo de los acontecimientos. Llegó Rudy, una estrella, se quedó con los neones y, de paso, con la posición de escolta del equipo blanco.

Aquel movimiento retrasó la adaptación de Carroll pero el tiempo siempre demuestra que los buenos tienen su espacio. Ayer, el Madrid, el equipo de la velocidad extrema, desplegó un recital de baloncesto en el Martín Carpena. Unicaja llegaba en lo más alto y con reputación de conjunto correoso, pero el Madrid jugueteó con ellos como si fuesen muñecas de trapo. Sólo Freeland, quizá el mejor pívot de la Liga Endesa, fue capaz de ponerse a la altura que exigía el infierno creado por los blancos.

Carroll y Rudy demostraron que son jugadores para marcar diferencias: 18 puntos cada uno y la sensación de que siempre pueden dar un poco más. El balear empezó dubitativo, pero el tiempo le devolvió a su estado natural: la excelencia. También Suárez, con su juego en la sombra, ayuda a que el equipo cuaje. Y ayer hasta Sergio Rodríguez se quitó el yugo que tantas veces le disminuye e hizo un gran partido. El Madrid se quedó cerca de los 100 puntos y eleva su media a más de 82 por encuentro, una cifra altísima para lo que se ve en Europa.

A la derrota de Unicaja se sumó la del Lucentum, que perdió contra el Baskonia. El Barça, sin embargo, sí ganó. La fotografía de la Liga Endesa queda como todos preveían a principio de temporada, con los dos grandes dominando y mostrando músculo.

El Barcelona es la mejor plantilla del campeonato, y ayer lo volvió a demostrar en una de las canchas más complicadas, la del Valencia. El equipo azulgrana sobrevivió a su propio sueño, durante un buen rato estuvo dominando el partido con mano de hierro, pero en el último cuarto se olvidó de jugar. Su distancia era de 16 puntos, pero un parcial fantástico de los valencianos, comandados por Rafa Martínez, se acercaron hasta quedarse a un punto.

Ahí se impuso el nervio de los de Xavi Pascual, que tiene un libro entero de recursos para salir de ese tipo de situaciones. Eidson y Lorbek demostraron su talento y cortaron la recuperación del Valencia. Antes de eso, el partido había sido, como casi siempre, territorio de Navarro, que terminó con 14 puntos. Madrid y Barça quedan en cabeza. Los grandes toman el control.