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"Hay que ser radicales"

El piloto implicado en el accidente en Galicia pide que "se suspendan los tramos con público mal situado"

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Isaac Durán ha vuelto a su trabajo, la construcción de muebles de piedra. Mientras cincela cada pieza, el joven piloto gallego (22 años) piensa en su futuro deportivo. Y rebobina una y otra vez las dantescas imágenes del pasado sábado, cuando su Citroën Saxo se quedó sin frenos en el rally gallego Sur do Condado. Descontrolado, el vehículo impactó contra un grupo de espectadores mal situados. Hirió a seis, de los cuales tres tuvieron que ser ingresados, afortunadamente sin daños graves.

'Coger a una sola persona ya sería suficientemente gordo, así que cuando atropellas a tantos el susto es muy fuerte'. Durán, que apenas cumple unos meses compitiendo, no sabe qué hacer: 'De momento vamos a parar un poco, a tomarnos un descanso y a pensar bien las cosas, aunque cuento con seguir corriendo'.

'En la curva anterior, a 150 metros de donde estaba la gente, el coche se cruzó y golpeé contra unas raíces. No fue gran cosa, así que metí marcha atrás y seguí. Cuando llegué a la horquilla pisé el freno y nada, el pedal bajó hasta abajo. Tiré de freno de mano y con ello evité a la mayoría de la gente.

Porque el coche iba de frente hacia una furgoneta de bebidas que había allí [apenas tres metros a la izquierda de la zona de impacto] con todo el mundo a su alrededor. Intenté esquivar eso e irme por el monte. Fue, dentro de lo que cabe, la gran salvación'.

El relato describe un mal común en no pocos rallies: aficionados mal situados que ponen en peligro su vida y la de los pilotos ante la pasividad de federaciones y autoridades.

'Bajé del coche y dos o tres personas empezaron a gritar e insultarme. Yo me dediqué a mirar si todos los heridos hablaban y estaban conscientes. Levanté el coche y vi que había un chico debajo, así que intentamos ayudarle. Luego llamé al número de emergencias, pedí una ambulancia. Llegaron bastante rápido. Yo le doy gracias a la organización por lo rápido que se movilizaron y a todos los que ayudaron', prosigue Isaac. 'Todo el mundo estuvo tranquilo excepto una persona que nos quiso pegar. Fue lo que más me impactó'.

'La organización les dijo a esos aficionados que estaban mal colocados, que salieran de allí, pero este es un problema que va a durar muchos, años pronostica el gallego. La única manera de que esto cambie es que la organización sea radical, que neutralice los tramos y no dejen correr. Eso no le va a gustar a nadie, mucho menos a nosotros, pero si algún día hay una solución, será esa. Si eso se hiciera durante un año o en varios rallies, los buenos aficionados irían en contra de los que se colocan mal. De todas formas, eso lo dejo para la gente que entiende porque cuando yo fui a ver rallies no puedo decir que siempre estuve bien colocado'.

'Hay gente que piensa que nunca les va a pasar a ellos, algunos a los que les gusta estar nerviosos viendo un rally y otros que van borrachos, que es lo peor. Hay demasiada gente en un rally, hay muchísima afición y controlarlos a todos es prácticamente imposible', opina Durán.

'El domingo estuve con los heridos. Los primeros minutos con cada uno fueron complicados, pero la verdad es que los tres son buena gente y se portaron bien conmigo. No me dijeron nada. Al contrario, me animaron y asumieron su parte de culpa'. La reacción de las víctimas alivia a Isaac. Pero no le cura de un golpe que ha sido muy duro. Como la piedra con la que hace los muebles.