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Un hueso duro de ganar

Guardiola, que nunca ha vencido al Villarreal en el Camp Nou, se ve obligado a cambiar la defensa

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Aunque el fútbol esté mirando ya al clásico del próximo lunes 29, debatiendo sobre la conveniencia o no de que el partido se juegue en día laborable, bien puede el Barça concentrarse en un rival con menos tradición en Primera, el Villarreal, al que Guardiola no ha conseguido ganar todavía en el Camp Nou.

Con todo, era impensable que el técnico esquivara preguntas sobre el partido ante el Madrid, una vez decidido que se jugará el día después de las elecciones a la Presidencia de la Generalitat. 'En que el presidente Montilla decidiera poner las elecciones el día 28, el Barça no tiene nada que ver', explicó el entrenador azulgrana. Dicho esto, dejó claro que no le cuesta pensar en el partido de hoy. Y a sus jugadores tampoco: 'Me demuestran que están centrados con su manera de competir'.

Tiene motivos el Barça para no pensar en el clásico y enfocar todas sus fuerzas en este duelo moderno entre dos equipos vivaces, con entrenadores jóvenes y atrevidos, con 'espíritu creativo', según Garrido, técnico de un Villarreal consolidado en los puestos de arriba pese a llevar sólo 12 años en la elite.

Si ante el Real Madrid Pep Guardiola ha sumado los 12 puntos posibles en sus enfrentamientos ligueros, contra el Villarreal han sido ocho y sólo dos de seis posibles en el Camp Nou. Tercero a sólo un punto del Barça, es el único que aguanta el ritmo feroz de los dos grandes. Y llega al Camp Nou con la intención de seguir siéndolo y defender su orgullocomo candidato. 'Venimos a ganar', no duda en afirmar Juan Carlos Garrido, entrenador amarillo desde la pasada temporada.

Uno de los principales argumentos para que este Villarrealtan de su época siga de moda es el dúo de delanteros que componen Nilmar y Rossi, 'dos puñales', según Pep Guardiola. Entre ambos suman tantos goles, 13, como dos de los mejores goleadores del mundo, Messi y Villa.

Para contrarrestar ese ataque, Guardiola tendrá que innovar en el eje de la defensa. Sancionado Piqué y lesionado Milito, tendrá que decidir si es Abidal, alguno de los canteranos Fontàs o Bartra o incluso Busquets quien acompañe a Puyol, que alcanzará hoy su partido 500 como jugador barcelonista. 'Por cómo se cuida, por cómo entrena, le quedan muchos años', alabó ayer el entrenador al central internacional.

Xavi, por su parte, volverá a llevar la batuta del equipo y también fue convocado para el próximo partido de la selección. 'Es decisión del seleccionador y de Xavi', zanjó Guardiola, que en la sesión de ayer no pudo contar con Pinto, pues se encontraba declarando en Nyon, Suiza, ante la UEFA, que mantuvo la sanción que le impedirá jugar el próximo partido de Champions por silbar.

Por otra parte, el Barça negoció ayer en Holanda el fichaje del holandés de 24 años Afellay, del PSV. Según aseguraron fuentes del club catalán, la incorporación del extremo podría cerrarse de manera inminente de cara al mercado de invierno al existir un acuerdo cercano a los tres millones de euros. Afellay acaba contrato con el PSV el 30 de junio.