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El juez permite la venta del Liverpool sin contar con sus dueños

La empresa propietaria de los Boston Red Sox tiene vía libre para hacerse con el club inglés

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El juez del Alto Tribunal de Londres dictó este miércoles una sentencia desfavorable a los actuales propietarios del Liverpool, los estadounidenses Tom Hicks y George Gillet, con la que deja vía libre para una inminente venta del club al consorcio New England Sports Ventures (NESV).

La decisión de ese Tribunal llegó a petición del banco británico Royal Bank Of Scotland, principal acreedor del Liverpool, que llevó a juicio a la entidad de Anfield para aclarar si la junta directiva del club tenía potestad para llevar adelante la operación sin el consentimiento de los copropietarios Hicks y Gillet.

La pasada semana, cuando se hizo público que la dirección del Liverpool había aceptado la oferta de compra de New England Sports Venture, Hicks y Gillet intentaron expulsar de la junta al director gerente, Christian Purslow, y al director comercial, Ian Ayre.

Con ello, los dueños del Liverpool, que pusieron éste a la venta en abril pasado con una deuda acumulada de 351 millones de libras (414 millones de euros), trataban de bloquear la venta de la entidad a New England Sports Ventures (NESV), propietaria a su vez del equipo de béisbol Boston Red Sox.

La intención de Hicks era colocar a su hijo Mack y a un socio empresarial, Lori McCutcheon, en el lugar que ocupaban esos dos hombres en la junta directiva con la finalidad de tener el control de las votaciones antes de que se celebrara una reunión que debía decidir qué candidatura aceptar como compradora del club.

El Alto Tribunal de Londres impidió que Hicks y Gillet se deshiciera de esos dos miembros de la junta y tras una audiencia el martes entre los dueños del Liverpool y los representantes de su banco crediticio, el juez se pronunció en contra de los copropietarios.

Éstos solicitaron retrasar la vista, pero no les fue concedida y las conclusiones conocidas hoy lograron finalmente allanar el camino para una posible venta del club esta misma semana. El juez Floyd dijo no estar 'preparado para conceder ninguna confianza'. 'Si lo hiciera arriesgaría el bloqueo de la venta y que el acuerdo de compra saliera adelante'.

Haciendo caso omiso a la peticiones de Hicks y Gillet, impuso una orden a éstos, según la cual deberán restablecer los estatutos originales de la empresa y conservar el cargo de los directores gerentes. La decisión desbloquea el proceso y abre las puertas a la candidatura hecha por New England Sports Ventures (NESV), que ofrecen 300 millones de libras (340 millones de euros) por el club.