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Otra jugarreta de Simoncelli

El italiano se llevó por delante a Lorenzo al intentar adelantar en la primera vuelta; el español pudo volver a la pista y acabó sexto. El estadounidense Spies gana su primera carrera en la máxima categoría

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El parte de siniestros de Marco Simoncelli acumula un nuevo incidente después de la carrera de Assen. Su lista de excesos se ha convertido en factor determinante en el anuario de la temporada. La colada de Le Mans tachó a Dani Pedrosa de los candidatos al título. Ayer la volvió a liar. Se llevó por delante a Jorge Lorenzo en la primera curva a izquierda de la carrera. Una maniobra legal, pero innecesaria con el tráfico todavía intenso de la vuelta inicial y con el neumático sin la temperatura ni el agarre suficiente para respaldar su pasada al campeón del mundo.

Fue una maniobra legal, pero en el lugar y el momento más inapropiadoDespués de despeñarse el suelo, ambos pudieron reincorporarse a la prueba, pero al campeón del mundo sólo le dio tiempo a ser sexto, mientras que Stoner, su gran rival por el título, sumó un segundo puesto. La gracieta de Simoncelli le otorga al australiano 11 puntos más de ventaja sobre el español: ya son 28. El chico de las poles y los entrenamientos interesantes continúa sin pisar el podio esta temporada. La adrenalina se le dispara el día de carrera para desgracia de sus rivales. Los resultados no le acompañan y la reputación entre sus compañeros cada vez tiene más manchas.

El previo de la salida ya dibujó un paisaje nervioso. Cerrado el cielo con mil nubes negras, la lluvia esquivó Assen en el turno de Moto GP por lo que la dirección de carrera decretó una carrera en seco. Por costumbre, los pilotos aprovechan los instantes previos al semáforo verde para, sentados en sus motos, promocionar su facebook, su twitter, escuchar música o incluso coquetear con la modelo del paraguas.

La escena ayer fue diferente. Sonidos de tuercas, tornillos y caras de prisa en los mecánicos para configurar la máquina con la perspectiva de que ni una gota de agua iba a aparecer durante el gran premio. En la vuelta de calentamiento, Jorge Lorenzo se saltó ese protocolo no hecho ley que hace desfilar a los participantes en el orden de la parrilla de salida. Se saltó la costumbre y avanzó desde su cuarto puesto al primero para rodar sin tráfico por delante, con Simoncelli por detrás. Pareció intuir lo que sucedería unos minutos más tarde.

El español pudo volver a la pista y finalizó en la sexta posiciónYa con la carrera lanzada, el primer acelerón del campeón del mundo resultó fantástico. En la primera curva ya marchaba líder después de dibujar una trazada por fuera que sorprendió a los tres pilotos que llevaba por delante. No duró mucho esa posición por la excelente puesta en escena de su compañero de equipo, Ben Spies. En esas peleaba cuando llegó la primera curva de izquierda y Simoncelli no pudo esperar más para adelantar al mallorquín. Bien en la forma, pero equivocado en el fondo. Ni el momento ni el lugar parecieron propicios para que intentara la maniobra.

Lorenzo pudo salvar de la ruina total la jornada al conseguir arrancar su Yamaha y volver a pista. El melenudo tardó algo más, pero también volvió a rodar.

El mejor parado en mitad del episodio fue Spies. Se encontró con la carretera libre para meter distancia a Stoner y Dovizioso, que se convirtieron en sus perseguidores después del percance. El estadounidense todavía puso más en evidencia la gravedad de la trastada de Simoncelli. Iban de cine las Yamaha y podía haber sido un día redondo para la escudería. Marcaba los mejores tiempos por delante de las Honda. Hubo un par de giros en los que pareció que Stoner amenazaba la primera victoria del estadounidense en Moto GP. Fue un espejismo. Las diferencias volvieron a oscilar entre los cuatro y cinco segundos en un suspiro.

Lorenzo también encontró buenas sensaciones en la remontada. Brincó hasta la sexta plaza para minimizar su visita al asfalto. Todo quedó determinado desde la primera vuelta. Lo mejor es que no hay mucho tiempo para lamentaciones. La semana que viene toca Mugello.