Publicado: 07.05.2014 20:46 |Actualizado: 07.05.2014 20:46

De Kazan a la Euroliga

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El Valencia Basket ganó con una autoridad aplastante la Eurocopa, tras imponerse a domicilio al Unics Kazan por 73-85, un rival al que desarboló en los partidos de la final, en los que la aportación estelar de Justin Doellman fue un factor clave para la suerte del título.

El conjunto español defendía en Kazan una renta de 13 puntos, pero en ningún momento especuló con su ventaja. Maniató con una gran defensa a su rival en el primer periodo y de la mano de un inspirado Doellman (26 puntos) dio el golpe de gracia al conjunto ruso en el segundo para ganar el tercer título europeo de su historia y lograr el billete para la próxima edición de la Euroliga.

Si el arranque del partido en la ida fue un festival ofensivo del Valencia Basket, en el de la vuelta, los de Velimir Perasovic realizaron una nueva exhibición, pero en esta ocasión defensiva. Con una gran intensidad atrás, los valencianos desquiciaron al Unics, que solo fue capaz de hacer una canasta en juego en los primeros diez minutos y vieron como su anotación se limitaba a tan solo 4 puntos.

A pesar de que Dublejvic tuvo muchos problemas en la pintura para atacar a Vougioukas, la paciencia en ataque y la gran defensa de Van Rossom sobre la estrella del Unics, Goudelock, permitió a los valencianos acabar el primer cuarto doce puntos arriba, casi la misma renta que obtuvieron en la ida y que elevaba a 25 la ventaja en el global de la final.

Si el golpe había sido duro para el Unics en el primer cuarto, el Valencia Basket le mandó prácticamente a la lona en el inicio del segundo con cuatro triples consecutivos, dos de Aguilar y dos de Rafa Martínez, que ponían a los valencianos con una máxima diferencia de 19 puntos arriba (10-29, m.14). El técnico italiano del Unics, Andrea Trinchieri, intentaba alentar a los suyos para que desde la defensa entraran en el partido. La tercera falta personal de Van Rossom permitió además a Goudelock aparecer en el partido y los rusos con un parcial de 9-2 redujeron la renta a los once puntos (23-34).

Despertó el pabellón de Kazan pero cualquier atisbo de reacción la cortó por lo sano Justin Doellan, con cinco puntos consecutivos, que permitió al Valencia Basket retirarse a los vestuarios con un marcador de 25-39, que le permitía comenzar a acariciar el título. El desarrollo del tercer cuarto se antojaba definitivo para la suerte del partido y de la final. Así lo entendió Doellman, quien se echó el equipo a las espaldas, bien secundado por Sato. El ala-pívot estadounidense, con una actuación descomunal, se bastó él solo para desarbolar la defensa del Unics, lo que neutralizó el intercambio de canastas que propuso el equipo ruso como última baza para tratar de cambiar el guión de un partido y una final que definitivamente se teñía de naranja (43-64, m.28).

Pese a la reacción del Unics en el tramo final del último cuarto, los rusos estaban obligados a enjugar un total de 27 puntos en diez minutos para poder aspirar al título, una quimera visto lo visto sobre el parqué. El conjunto local buscó sin éxito al menos ganar el partido, pero el Valencia Basket no estaba para concesiones, quería ganar a lo grande y rubricó con letras de oro su participación en esta edición de la Eurocopa.

73 - Unics Kazan (4+21+32+16): Zisis (5), Goudelock (22), Harangody (3), Kurbanov (6) y Vougioukas (11) -cinco inicial- Sokolov (7), Eidson (8), Mc Kee (5), Sergeev (-) y Veremeenko (6).

85 - Valencia Basket (16+23+32+14): Van Rossom (11), Ribas (2), Sato (9), Doellman (26) y Dubljevic (4) -cinco inicial- Lishchuk (5), Lafayette (2), Rafa Martínez (14), Aguilar (8), Lucic (4), Triguero (-).

Árbitros: Luigi Lamonica (ITA), Recep Ankarali (TUR) y Elias Koromilas (GRE). Expulsaron por cinco faltas personales a Lishchuk (m.39)

Incidencias: Partido de vuelta de la final de la Eurocopa disputado en el pabellón Basket Hall de Kazan ante 6.500 espectadores.