Publicado: 26.05.2015 18:14 |Actualizado: 26.05.2015 18:14

Landa y Contador, mano a mano en la mítica etapa del Mortirolo

El ciclista vasco logra su segundo triunfo de etapa en el Giro y se coloca segundo en la general. El madrileño se exhibe tras sufrir un pinchazo y amplía su ventaja a los cuatro minutos.

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Alberto Contador celebra con champán una nueva etapa al frente del Giro. /AFP

Alberto Contador celebra con champán una nueva etapa al frente del Giro. /AFP

Dos días después de su primera victoria en el Giro, Mikel Landa (Astana) logró su segundo triunfo en la decimosexta etapa, y el líder Alberto Contador (Tinkoff Saxo) se apuntó al festival español aumentando su ventaja sobre el italiano Fabio Aru después de haber pasado un susto en el Mortirolo por culpa de un pinchazo.

Landa recorrió en 5h 02:53 los 174 km entre Pinzolo y Aprica, con el Mortirolo en el trayecto y final en un puerto de tercera. Contador llegó tercero, a 38 segundos junto con el holandés Steven Kruijswijk, y Aru se dejó 2:51. Ahora la general queda con Contador al frente seguido del también español Mikel Landa a 4:02, el italiano Fabio Aru a 4:52 y el costarricense Andrey Amador a 5:48 minutos.



Una jornada más de claro color español con el nuevo triunfo de Landa, segundo en su cuenta en lo que va de carrera y el 104 en el cómputo de los españoles en sus diferentes participaciones en el Giro, en el que el más laureado es Miguel Poblet con 20 victorias de etapa.

Un triunfo importante para Landa y un susto para Contador. A unos 65 kilómetros de meta, el pelotón se fraccionó en una bajada y el líder, que sufrió un pinchazo, se quedó cortado del grupo de Aru, del que tiraban con fuerza el Astana, con cinco miembros, y el Katusha con tres.

El español sólo tenía la ayuda de su compañero Kreuziger y la diferencia era de 53 segundos en la base del Mortirolo, donde el ciclista madrileño tuvo que asumir personalmente el trabajo de persecución.

Aru sucumbe a la clase de Contador

Contador encontró la ayuda fugaz de Igor Antón (Movistar) y la diferencia con Aru bajó a los 28 segundos. A 39 km del final el madrileño logró, finalmente, atrapar a Mikel Landa y Fabio Aru.

A medida que se acercaba la cima del coloso Mortirolo, el líder de la carrera sacó a relucir su clase y no dudó en marcar el ritmo que más le interesaba cuando las rampas del puerto iban en ascenso, hasta el 18% , pero Aru y Landa volvieron a sincronizar sus esfuerzos y enlazar con Contador.

Aru no lo estaba pasando nada bien y perdió la rueda de Contador, mientras Landa y el holandés Steven Kruijswijk (Lotto Jumbo), que intentó en varias ocasiones irse en solitario en la busca de la meta de Aprica, fueron aumentado su diferencia respecto al italiano, que se encontró sólo.

Por la cúspide del Mortirolo, cima Pantani, el trío de cabeza pasó con casi dos minutos de ventaja sobre Aru, que por algunos momentos encontró la colaboración del costarricense Andrey Amador (Movistar), pero volvió a descolgarse y para colmo sufrió un pinchazo.

Los que cada vez se acercaban más al trío de cabeza eran el canadiense Ryder Hesjedal (Cannondale Garmin), vencedor de la edición del año 2012, el ruso Yuri Trofimov (Katusha) y la revelación de la carrera el costarricense Andrey Amador (Movistar); mientras que el italiano Aru seguía su calvario particular bajo un suave lluvia.

Landa aprovecha la ocasión en Aprica

A falta de unos cuatro kilómetros para el final, en las puertas de Aprica, Landa demarró y dejó a sus compañeros de escapada, Kruijswijk y Contador, que cruzaron la meta por ese orden 38 segundos después.

Así una etapa dura con cinco puertos muy duros, encadenados sin apenas descanso para recuperar y el mítico Mortirolo, a pocos kilómetros para la línea de meta en Aprica en la que el español Contador dejó vista para sentencia la carrera tras el hundimiento del la promesa italiana Fabio Aru.

Mañana se disputará la decimoséptima etapa, entre Tirano y Lugano, de 134 kilómetros, una jornada que, a priori, debe de ser un descanso para los primeros de la general al ser un trazado prácticamente llano. Ideal para los aventureros y esprinters, ya que al día siguiente vuelve la alta montaña.