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Una lesión que nadie se cree

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Amante de las grandes citas y especialista en torturar al mejor Sevilla de la historia, mucho tuvo que dolerle a Ronaldinho perderse el partido de anoche, el de la fiesta por los 50 años del Camp Nou.

La noticia circuló a medio día por las catacumbas del Camp Nou: el brasileño se quedaba fuera de la lista por una sobrecarga en una pierna. Automáticamente, empezaba el debate sobre si la repentina ausencia del brasileño, que se había entrenado en la víspera sin ninguna molestia, tenía que ver con las críticas lanzadas desde el club por sus supuestas salidas nocturnas.

Fuentes del club se negaron a confirmar si el ‘10’ azulgrana tomó la decisión como respuesta a las filtraciones de la entidad sobre su vida personal y se limitaron a señalar el parte médico para justificar su baja en un partido trascendental.

Sin embargo, el entorno del futbolista reconoce que está muy molesto por las informaciones aparecidas en los últimos días, en que un directivo barcelonista aseguraba que salió de noche 48 horas antes del partido ante Osasuna, contraviniendo así el código de comportamiento del vestuario.

Su hermano y representante, Roberto de Assis, lo desmintió y aseguró que lo publicado son “falsedades”. Desde el entorno más cercano al jugador, además, se insiste en que se está entrenando mejor que nunca para volver a lograr el Balón de Oro. Además, son muchos los que han recordado que cada temporada por estas fechas se cuestiona al jugador, que por su musculatura suele adquirir el ritmo de competición a finales de octubre. Paco Seirul·lo, preparador físico del Barça, explicó a este diario que Ronaldinho está “mucho mejor” que en otras temporadas por estas fechas.

Así las cosas, la pregunta es por qué el club ha cambiado de actitud con respecto a su buque insignia. Una de las hipótesis es que el club haya querido avisar de que su nuevo modelo de gestión del vestuario va en serio, pero fuentes cercanas al futbolista sospechan que lo ocurrido es sólo el primer paso de cara a preparar el terreno a una hipotética venta del jugador el próximo verano.

Duro con las estrellas

El Camp Nou, que ya silbó a Romario y Rivaldo, es proclive a cebarse con sus estrellas. En el partido contra el Olympique ya hubo pitos a Ronaldinho y las informaciones sobre las salidas del jugador no ayudarán a aumentar la paciencia. Su entorno recuerda que Laporta incumplió el pasado año su renovación y que este curso aún no se ha abordado la cuestión. Temen que el club haya optado por un hipotético traspaso a final de temporada para  evitar un conflicto en el vestuario por los emolumentos de un jugador al que algunos consideran amortizado.

Es posible que a Ronaldinho le duela el gemelo. Esa dolencia se une a una lesión más grave: la que tiene en su amor propio el hombre que cambió la historia del Barça.