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El Levante, un vendaval

Los granotas golean al Málaga de Pellegrini y empatan en cabeza con el Barça

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Sabiendo a lo que juega el Levante, se mantiene otra semana en lo alto de la Liga. Los chicos de Martínez (JIM) abaten por convicción a los rivales. Ayer le tocó el turno al petro Málaga, y ya suman 17 puntos. Los granotas ya han puesto tierra de por medio con el descenso y eso revitaliza la moral de un equipo acostumbrado históricamente a pasar muchos apuros.

El Levante se ha metamorfoseado. Con una sobredosis de puntos en su haber, el conjunto valenciano le ha cogido el gusto a las victorias. También al buen trato al balón. El nuevo técnico ha inculcado el mimo a la pelota en sus jugadores y, además, los resultados acompañan. El Ciutat de Valencia es un fortín, sólo han cedido un empate en cuatro partidos, y el Levante se está creciendo.

Y eso que ayer el Málaga amenazó con robarles el balón. Los andaluces tiraron de credenciales en los inicios y encerraron al Levante. Maresca disimuló inicialmente la ausencia de Duda y los visitantes cercaban a Munúa. Fue un espejismo. En realidad,el escenario favorito de JIM para desenfundar su arma favorita; el contragolpe.

A la primera que tuvo, el Levante acertó. Juanfran apuró la línea de fondo y su pase de la muerte lo remató Barkero. El balón tocó en Maresca y despistó a Caballero. A raíz del gol, el Málaga fue aún más decididamente a por el partido, lo que favoreció más los contraataques locales.

En una de esas, Caballero tuvo que salir del área para frenar a Koné. El guardameta tocó la pelota con las manos y Muñiz le expulsó. El triunfo pasó a ser un imposible para el Málaga. Más si cabe después de que en la ejecución de la falta de Caballero Juanlu hiciera el segundo.

Con todo perdido, Pellegrini mandó hacia arriba a los suyos y el Levante lo agradeció con el tercero. Rubén hizo una salida esperpéntica y Koné, atento al fallo del recién salido, cerró el choque. Por si había dudas, el chileno retiró a Cazorla y Van Nistelrooy en el descanso.