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La Liga inglesa, el nuevo juguete de los emiratos

Con el dinero proveniente del petróleo, muchos millonarios árabes están invirtiendo en el negocio del fútbol inglés 

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Los estados del golfo Pérsico, inundados de los petrodólares provenientes del petróleo, cuyo precio se ha multiplicado por cinco desde 2002, probablemente imitarán a Abu Dabi, que esta semana cambió la industria del fútbol al tomar el control del Manchester City.

El Grupo Unido para el Desarrollo y la Inversión de Abu Dabi (ADUG, por sus siglas en inglés), que está relacionado con la familia real, piensa convertir al Manchester City en el club más grande del mundo. 'Todos amamos el fútbol, y ser propietarios de un club de fútbol es una imagen diferente (...) el fútbol es pasión y se trata de imagen', ha dicho el principal inversor del grupo, Sulaiman al Fahim.

El fútbol, considerado como un sector glamuroso y de perfil alto, es ahora el objetivo de las inversiones de compañías del golfo árabe mientras los inversores occidentales se tienen que apretar el cinturón por la desaceleración mundial.

La Premier League, que tiene acuerdos nacionales e internacionales de televisión de más de 1.000 millones de libras (1.232 millones de euros), se ha convertido en la liga dominante de Europa en la última década, y sus estrellas cobran unos salarios enormes.

Sus ingresos superaron los 1.500 millones de libras en la temporada 2006-07, según el Informe Anual de las Finanzas del Fútbol de Deloitte & Touche publicado en mayo. Los partidos se retransmiten a más de 200 países, con audiencias de 3.000 millones de personas.

Emiratos Árabes Unidos, que incluye tanto Abu Dabi y Dubai, obtuvo 63.000 millones de dólares del petróleo en 2007. De enero a julio recaudó 61.000 millones de dólares.

'Estamos hablando de dinero gubernamental (...) no se trata de un dinero rápido para sacar beneficios. Hay muchas ganancias morales y políticas en ello', dijo Mustafa Alani, un importante asesor del centro de estudios Gulf Research Centre, con sede en Dubai. 'No es a corto plazo. Es un objetivo a largo plazo'.

Abu Dabi ya tiene un acuerdo para establecer un centro de formación de jóvenes futbolistas con el Inter de Milán para que jueguen en las principales ligas. Dubai también ha mostrado interés. Está construyendo una ciudad deportiva con estadios y academias, incluyendo una dirigida por el Manchester United. Su brazo inversor estatal intentó comprar el Liverpool el año pasado.

Y la aerolínea Emirates patrocina el estadio del Arsenal en uno de los acuerdos de publicidad más lucrativos del mundo del fútbol, reforzando su presencia en Reino Unido en un momento en el que Dubai espera atraer a 15 millones de turistas en 2015.

Mohammed Ali al-Hashimi, presidente de un grupo que formó parte del consorcio que intentó comprar el Liverpool, puso el punto de prudencia. 'La mayoría de estos clubes se revalorizan sustancialmente, pero al final todo depende del rendimiento en el terreno de juego. Puedes meter todo el dinero que quieras, pero si no juegas bien y no estás habitualmente entre los cuatro de arriba, será difícil'.