Publicado: 31.10.2015 16:59 |Actualizado: 31.10.2015 17:12

El Liverpool deja a Mourinho al borde de la destitución

Los de Klopp vencen en Stamford Bridge (1-3) y hacen casi insostenible la continuidad del portugués al frente del Chelsea

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Mourinho, visiblemente afectado tras perder el Chelsea. Reuters / Philip Brown

Mourinho, visiblemente afectado tras perder el Chelsea. Reuters / Philip Brown

LONDRES.-El Liverpool de Jürgen Klopp sorprendió hoy, con tantos de Philippe Coutinho y Christian Benteke, al Chelsea en Stamford Bridge (1-3) y dejó al portugués José Mourinho al borde de la destitución después de una semana nefasta.

Tras perder la pasada jornada ante el West Ham (1-2) y caer eliminado entre semana de la Copa de la Liga a manos del modesto Stoke, una derrota este sábado en casa ante los reds podría acelerar el despido del cuestionado Mou.

Modificó su once el preparador blue, dejando en el banquillo a dos titulares habituales como Cesc Fàbregas y Nemanja Matic y apostando por Ramires y John Obi Mike en la medular. Willian, Oscar y Eden Hazard formaban en la mediapunta y Diego Costa, que se recuperó a tiempo de sus molestias, volvía a ser la principal referencia ofensiva de un equipo que necesitaba un triunfo balsámico para calmar los ánimos.



En el Liverpool, Jürgen Klopp apostó por su once habitual, con la única novedad de Roberto Firmino en la punta del ataque en detrimento de Christian Benteke, que esperaba su turno en el banquillo.

El público que abarrotaba Stamford Bridge estaba de lado de Mourinho, cuestionado durante toda la semana tras los últimos resultados adversos, que han dejado a los blues en decimoquinta posición de la tabla. Se especulaba que una nueva caída aceleraría la destitución del preparador portugués que, sin embargo, contaba con el pleno apoyo de una grada que no dejaba de apoyar a su técnico y de corear su nombre.

A los tres minutos los blues, para delirio del público, abrieron el marcador gracias a un tanto de Ramires. El internacional brasileño remató de cabeza desde el punto de penalti y llegando desde atrás un centro milimétrico desde el costado izquierdo de César Azpilicueta.

Los visitantes respondieron bien al tanto de Ramires, dominando el esférico, pero sin llegar a concretar arriba. El trabajo red tuvo su recompensa en el tiempo de descuento de la primera mitad, cuando Philippe Coutinho, desde el borde del área, dejó sentado con un gran quiebro a Ramires para lanzar un zapatazo con la zurda que se coló por la escuadra derecha de Asmir Begovic.

El brasileño silenció un Stamford Bridge que no vio reacción de su equipo en la segunda mitad, en la que Mourinho se la jugó al dar entrada al joven Kenedy en lugar de Hazard. Klopp, viendo las carencias en el centro del campo local, se fue a por la victoria y dio entrada en el 64 a un 9, Christian Benteke, en lugar de un centrocampista, James Milner.

Respondieron los blues dando entrada a Cesc Fàbregas, y a punto estuvieron de ponerse por delante después de que Oscar le arrebatara el balón en el centro del campo a Lucas Leiva e intentará sorprender a un Mignolet que sacó una mano prodigiosa.

Dos minutos más tarde Coutinho volvió a callar a Mourinho y al Chelsea con su segundo gol de la tarde, soberbio de nuevo. El menudo atacante culminó la remontada con un tanto similar al primero: se quitó de encima un defensa y, esta vez con la derecha, lanzó un zapatazo que batió a Begovic por la escuadra.

La entrada al terreno de juego de Radamel Falcao García no tuvo el efecto esperado y a falta de ocho minutos para la conclusión el Liverpool sentenció gracias a Benteke, que culminó una gran jugada colectiva para júbilo de Klopp. Jordon Ibe, que había sustituido a Roberto Firmino poco antes, se coló por la derecha y centró, Adam Lallana dejó pasar el esférico y Benteke se revolvió muy bien dentro del área para perforar la meta de un Begovic vencido.

"A veces hay batallas prácticamente imposibles de ganar"

Esta derrota, la segunda consecutiva en la liga inglesa, deja al ya de por sí cuestionado Mourinho todavía más 'tocado' y lo coloca al borde de la destitución. A falta del resto de la undécima jornada, que se disputa entre hoy, mañana y el lunes, el Chelsea, vigente campeón de la Premier League, es decimoquinto en la tabla, con once puntos tras once encuentros disputados, en los que ha logrado solo tres victorias y ha sumado seis derrotas.

Tras la derrota, Mourino dijo que "la lucha sigue", pero que "a veces hay batallas que son imposibles de ganar". "Lo que vi de mis jugadores estaba muy bien, hasta que llegó un momento en el que sentí que no se podía hacer mejor", declaró.

"La lucha sigue, pero a veces hay batallas que son prácticamente imposibles de ganar. Puedo jugar contra cualquier equipo, contra cualquier entrenador, ganar o perder, pero no se puede hacer más", sostuvo el portugués. "Los aficionados no son tontos, no tengo que decirles nada. Saben lo mucho que lo estamos intentando mis jugadores y yo y saben por qué estamos cosechando resultados negativos", afirmó.

Cuestionado sobre su futuro en el club, en duda después de encadenar dos derrotas consecutivas en 'Premier League' -ante West Ham y Liverpool- y de ser apeado entre semana de la Copa de la Liga (Capital One Cup), Mourinho dijo que lo que hará ahora es "ver el rugby e intentar desconectar". "Voy a ir a casa y ahí me encontraré una familia decepcionada. Intentaré ver el rugby y desconectar un poco de esto hasta que empiece a preparar la sesión de entrenamiento de mañana para el partido del miércoles", subrayó el técnico.