Publicado: 20.01.2014 12:01 |Actualizado: 20.01.2014 12:01

Por las llagas de Nadal

El español sufre una herida "en carne viva" en la palma de la mano izquierda que podría poner en peligro su torneo

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El rival contra el que se tiene que enfrentar Rafael Nadal estos días en el Open de Australia no es el que tenis que tiene enfrente una vez superada la red, que también. El español está sufriendo, desde casi el inicio del torneo, la aparición de una enorme llaga en la mano izquierda que le está haciendo la vida imposible y que podría, incluso, hacerle abandonar el primer Grand Slam de la temporada.

En el partido contra el japonés Kei Nishikori, al que le costó doblegar, en los octavos de final, Nadal tuvo que volver a vendarse bien la mano con la que golpea la raqueta de forma natural. Y necesitó en varias ocasiones la atención de un fisioterapeuta para intentar aliviar la hinchazón y el enrojecimiento de la zona.

"El problema no es la ampolla, es el lugar. "No es doloroso pero sí es difícil de cubrir, y si lo hago me impide sentir la bola y la raqueta", dijo Nadal mostrando su mano abierta con la llaga en la parte superior del centro de la palma. "Si sigo así me la voy a destrozar", comentó.

Nadal explicó que hace unos días se inflamó pero ahora está "en carne viva" y que no puede permitirse el lujo de parar ni de dejar de entrenarse. "El torneo está complicado así porque necesitaría cinco días para que la piel se recuperase y juego dentro de dos días", advirtió el número uno del mundo. "Hay que prevenir y tratarla con todo lo que disponen los médicos, porque mi torneo está en peligro y no creo que pueda jugar sin vendaje el resto del torneo", aseguró.

Convencido de que tendrá que jugar cubriendo esa zona, Nadal asumió el riesgo. "Es verdad que se pierde un poco de sensibilidad, pero no voy a ganar ni a perder por eso", dijo. Sobre su próximo rival, el búlgaro Grigor Dimitrov, comentó que "está destinado a estar arriba" y que "tiene todo el talento para ser uno de los mejores de mundo y optar a ganar torneos como este".

Pero durante el partido contra Nishikori también fueron protagonistas los avisos que recibió Nadal por el juez de silla ante la tardanza en realizar sus saques, algo que no sentó nada bien al tenista español.  "Si estás jugando a 40 grados, no puedes esperar tener 20, 25 segundos para recuperarte. Si estás jugando intercambios de locura, no puedes tener 25 segundos para recuperarte, va en contra del espectáculo. Intentaré ser más rápido en el futuro, pero lo importante es tener gente en la silla que realmente entienda el juego y que la gente que gestiona este deporte entienda el juego. Estamos haciendo a los árbitros peores que antes con todo lo que estamos haciendo para facilitarles las cosas", criticó Nadal en rueda de prensa.

El número uno del mundo dejó claro que no quiere "cambiar ninguna regla". "Acepto que a veces soy lento, respeto esto, pero creo que, en mi opinión, no es correcta", indicó. Sobre uno de los 'warnings' recibidos, recordó que jugó un punto "muy, muy duro". "Corrí a cada pelota en una locura de punto, y luego tuvo que volver a jugar. Lo negativo no es el 'warning', es el momento, con 4-4 y 'deuce', puedes elegir otro momento para hacerlo", advirtió.