Publicado: 25.11.2015 17:32 |Actualizado: 25.11.2015 17:32

Luis Suárez, un año perforando porterías de azulgrana

El uruguayo se estrenó ante el Apoel y desde entonces lleva marcados 42 goles con el Barça. Esta temporada ya va por 16 dianas. Su tesón, su empuje, su olfato y su sintonía con Messi y Neymar le convierten en el '9' idóneo para hacer historia en este equipo.

Publicidad
Media: 0
Votos: 0
Comentarios:
Luis Suárez celebrando uno de sus dos goles contra la Roma anoche en el Camp Nou. /REUTERS

Luis Suárez celebrando uno de sus dos goles contra la Roma anoche en el Camp Nou. /REUTERS

MADRID.- El 25 de noviembre de 2014 Luis Suárez estrenaba su cuenta goleadora con el Barcelona. Lo celebró en Champions contra el Apoel, con rabia y besándose el pulgar, el índice y el corazón. Este miércoles se cumple justo un año de su debut anotador de azulgrana, un aniversario que le llega al uruguayo en un momento de forma excepcional y una puntería afinada. Anoche lo corroboró con dos goles ante la Roma de los seis que marcó su equipo (6-1), como otros dos le había hecho al Real Madrid en el Santiago Bernabéu el sábado. 

El Barça ha encontrado en el charrúa a un '9' a la altura de su historia y de ese dorsal. Y a Suárez se le ve disfrutando como un niño cada vez que salta al campo. No desaparece nunca su sonrisa y contagia de optimismo al grupo. Su empuje, su olfato y su excelente sintonía con Messi y Neymar están siendo determinantes en el estado de gracia en el que se encuentra el combinado de Luis Enrique. 



Su idilio con el gol le ha llevado en los últimos seis partidos a marcar diez tantos, que le sitúan con once en esta Liga y cinco en la Champions. Un total de 16 dianas en 16 partidos oficiales que le hacen ser el máximo artillero del Barça en lo que va de campaña. Unos guarismos que fácilmente podría superar respecto de los logrados la temporada pasada (16 en la Liga y 7 en Europa). En poco más de sesenta partidos jugados con el Barça, el charrúa lleva marcados 42 goles. Unos números asombrosos.

Procedente del Liverpool cuando tenía 27 años (llegó como Bota de Oro, compartida con Cristiano Ronaldo), el fichaje del uruguayo se cerró para incrementar el potencial goleador del conjunto catalán, a buen recaudo bajo la dirección de Messi y en menor medida del brasileño Neymar Jr.

42 goles lleva marcados Suárez con el Barça

La cuantía descomunal abonada por su traspaso (81 millones de euros; contrato hasta el 30 de junio del 2019), y más cuando el jugador iba a tener que cumplir cuatro meses de sanción de la FIFA por haber mordido al italiano Chiellini en el mundial de Brasil, no ha sido nunca una objeción en el club catalán, donde están convencidos de haber hecho el negocio del año.

Luis Suárez vivió en el purgatorio cuatro meses, como un apestado por la sanción tras morder a un rival, hasta que pudo debutar en un amistoso con la zamarra azulgrana a finales de septiembre de la temporada anterior, contra la débil selección de Indonesia sub19. Marcó y volvió a experimentar el placer de llevar el balón al fondo de las mallas.

Suárez debutó contra el Real Madrid el 25 de octubre de 2014 pero tardó un mes en marcar su primer gol, contra el Apoel en Champions

No obstante, el gran momento fue su debut oficial como azulgrana, que no pudo tener un marco más idóneo que en un clásico, el que se disputó en el Bernabéu el 25 de octubre del año pasado, en el que el Barcelona perdió 3-1. Suárez salió de titular, no marcó y en el minuto 69 fue reemplazado por Pedro Rodríguez.

A la soledad por no ser apto para su equipo durante cuatro meses le siguió la travesía por el desierto, debido a una sequía de no ver puerta durante cinco partidos, hasta que en la quinta jornada de la Liga de Campeones, en la visita del Barça al campo del Apoel, Luis Suárez abrió el marcador con un bello tanto, al que le siguieron tres más de Messi para completar el 0-4.

Desde entonces, el gol ha sido su compañero, pero más destacado aún ha sido su faceta de jugador incansable en la ofensiva, con un trabajo a destajo que resulta fundamental para su equipo. El éxtasis para el jugador llegó en la pasada final de la Liga de Campeones, en la que el Barça ganó al Juventus por 3-1, y Suárez marcó el gol victorioso (2-1), que después redondeó Neymar en el añadido.

El primer defensor del Barça e ídolo en el Camp Nou

Luis Enrique Martínez está encantado con el charrúa y con su labor, más allá de sus goles, y sus compañeros saben que tienen en él al primer defensor del equipo

El técnico Luis Enrique Martínez está encantado con el charrúa y con su labor, más allá de sus goles, y sus compañeros saben que tienen en él al primer defensor del equipo, pues suya es la primera presión para evitar que el rival se organice con el balón, lo que lleva a contagiar dicha actitud a futbolistas menos propensos a meter la pierna para molestar al adversario, como Neymar y Messi.

Luis Suárez no es el prototipo de jugar habilidoso y técnico que elabora el centro de tecnificación del Barça (La Masia), pues adolece de esa pureza y virtuosismo que muestran muchos de sus compañeros, pero cuenta con una condición que lo hace ser amado por sus seguidores y es su tesón en cada jugada y lo generoso que se suele mostrar si un compañero está en una situación más favorable que él para marcar.

Suárez es un ídolo en el Camp Nou, en una época en que Messi se lleva casi todos los elogios y Neymar empieza a despuntar como un futuro sustituto del argentino cuando éste decida dar un paso atrás. Suárez sabe que es un subordinado de Messi, no se queja ni protesta ante este rol, y el argentino es conocedor que para brillar necesita tener a su lado a un luchador incansable como es Suárez.

Suárez: "Somos jugadores que estamos por el bien del equipo, por ayudar al Barcelona, no por el individualismo de ser mejor que el otro. Porque sabemos que Leo [Messi] es el mejor"

Así lo transmitían ambos ayer tras el partido contra la Roma. "Somos jugadores que estamos por el bien del equipo, por ayudar al Barcelona, no por el individualismo de ser mejor que el otro. Porque sabemos que Leo [Messi] es el mejor. Por eso es una alegría enorme que haya regresado. La gente esperaba que volviera para hacer feliz con el fútbol espectacular que hace", comentaba Luis Suárez del argentino. Y este se refería a la buena sintonía con Suárez y Neymar: "Nos llevamos muy bien e intentamos disfrutar de cada partido en el que jugamos. Nos gusta hacer bien las cosas, porque tenemos responsabilidades, ya que nos gusta ganar, pero también queremos divertirnos".

Y es que argentino, uruguayo y brasileño, pese a ser megaestrellas de este deporte, han sabido conectar sus cualidades en favor del equipo y han logrado que esa buena relación dentro del campo vaya mucho más allá, hasta convertirse en amistad. Forman el llamado tridente del Barça, uno de los tríos más demoledores que ha tenido nunca este equipo, y es que actualmente no hay nada comparable en el planeta futbolístico, por eficacia y estado de gracia.