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Cuando el Lyon rugía y Diarra era Diarra

Ahora, ni el madridista gobierna partidos desde su físico imponente ni el club de la ribera del Ródano impone aquel fútbol machacón

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Cuando Diarra era Diarra, el Lyon rugía en Europa y acaudillaba el fútbol francés. Ahora, ni el madridista gobierna partidos desde su físico imponente ni el club de la ribera del Ródano impone aquel fútbol machacón que nacía de la marmórea pareja de mediocentros que componían Essien y Diarra. Club y jugador se han estancado en tierra de nadie añorando aquellos tiempos. Todo el mundo habla de la vuelta de Benzema a Lyon, pero nadie de aquel mediocentro con el que Capello aseguró que su Madrid sería 'indestructible'. Las lesiones han sacado de foco a Mahmadou Diarra, que estuvo sin jugar un año antes de reaparecer esta temporada. Apenas juega.

Ni el madridista gobierna partidos ni su antiguo equipo es ya tan potente

De aquel equipo que se coló en la aristocracia del fútbol europeo a mitad de la década sólo quedan los réditos que dejaron los traspasos de sus mejores jugadores. Más de 200 millones de euros ingresó el Lyon por la venta de los Essien, Benzema, Malouda, Tiago, Abidal, Nilmar o el propio Diarra. Por entonces, Europa miraba al Lyon como un modelo a seguir. Su escuela de formación Tola Volage, de la que surgieron Benzema y Govou, era una de las más respetadas del continente. A su presidente, Jean-Michael Aulas, se le concedió la categoría de visionario. Compraba barato y vendía muy caro. Aulas se creció tanto que para vender imagen implantó una peluquería en el club que utilizaba de modelo a Juninho Pernambucano.

'Este año sufren para lograr la cuarta plaza de su campeonato doméstico. Después de haber hecho grandes campañas en Francia y en Europa muchos de sus jugadores han fichado por grandes clubes, como Diarra o Benzema por el Madrid', analizó ayer Casillas, que padeció aquel equipo de las dos apisonadoras (Essien-Diarra) que trabajaban a destajo para que Juninho Pernambucano creara, Malouda y Wiltord perforaran las bandas, y Fred, las porterías. En la primera visita a Gerland en 2005, Casillas encajó tres goles y en la de 2006, dos.

'Este año sufren para ser cuartos, vendieron mucho', analiza Casillas

Ahora, el Lyon tiene las arcas llenas, pero se ha vaciado de fútbol. Su dinastía de siete campeonatos consecutivos en la Ligue 1 fue cortada la temporada pasada por el Burdeos. En esta se encuentra a cinco puntos de la cabeza, cayó en la Copa ante el Mónaco y de la Copa de la Liga le echó el modesto Lorient. Sólo en Champions, tumbando al Liverpool, ha dado la cara. La afición del Lyon, tan acostumbrada al éxito, ha pedido la cabeza del técnico, Claude Puel. Aulas sale en su defensa: 'Es mi entrenador y sigo confiando en él. Han llegado muchos jugadores nuevos y también hubo lesionados cuando perdimos'.

La defensa de Aulas sorprende en Lyon. A Le Guen y a Houllier, los técnicos que llenaron de títulos las vitrinas del club, los criticaba sin cesar. Le frustraba que ninguno pudiera pasar de los cuartos de final de la Liga de Campeones. A Puel, al que se le achacan su excesos defensivos, Aulas le ha dado toda su confianza. Lo ha convertido no sólo en su entrenador más protegido, sino también en un mánager al estilo inglés con un contrato hasta 2012. Puel decide las altas y las bajas. Su perfil como entrenador se refleja en su insistencia para fichar al camerunés Makoun, un mediocentro no muy alto que no para de correr los 90 minutos. Tampoco acaba de sacarle provecho a Lisandro, el fichaje estrella de esta temporada, del Oporto, y el mejor pagado de la Ligue 1.

'No tenemos un buen rendimiento, pero construimos el futuro', dice Puel

'No estamos teniendo un buen rendimiento en la Liga, pero estamos construyendo el futuro y poco a poco se nota la mejoría', reconoció ayer Puel

Puel también hizo referencia al regreso de Benzema, criado en Bron, el suburbio más conflictivo de Lyon: 'Me alegraría que pudiera jugar ante su antiguo público y ante su familia'. De Diarra, en cambio, Puel no dijo nada. Nadie habla ya de él. Como tampoco el Lyon ruge como cuando Diarra era Diarra.