Público
Público

Un mano a mano sin fin

Un Barça enorme golea a la Real, uno de los rivales más atrevidos que ha visitado el Camp Nou

Publicidad
Media: 0
Votos: 0
Comentarios:

 

La trituradora del Barça no tiene pausa ni fisuras. Volvió a golear en su novena victoria consecutiva, sexta sin encajar ni un gol, en una Liga que vuelve a ser una maratón larguísima de triunfos madridistas y azulgrana. Esta vez, tuvo como víctima a la Real, uno de los rivales más atrevidos y nobles —no vio ni una amarilla— que ha visitado el Camp Nou.

Como hizo Osasuna en los inicios del encuentro, el contrincante se volcó en campo contrario, con una presión valiente y un peligro constante llegando desde las bandas, sobre todo la del joven y punzante extremo Griezmann, de 19 años. Desde que Bravo servía de portería, el balón buscaba cualquiera de los flancos, donde la Real tenía el descaro de atacar doblando con extremo y lateral, que enseguida intentaban hallar a un Llorente experto en rematar globos. Todo eso, además, lo consigue Lasarte con esencia canterana: ocho futbolistas formados en la casa fueron titulares.

La pegada, sin embargo, volvió a ser el mejor alivio del Barcelona, que batió a Bravo casi después de saludarlo. Mucha culpa tuvo Pedro, versátil, generoso, veloz de piernas y mente, capaz de tomar decisiones letales en décimas de segundo. La primera que castigó a la Real fue su centro a un Villa que, en la línea de gol, empujó a las redes el balón con fuerza. Un nuevo ejemplo de la explosiva conexión de un tridente atacante, coronado por un Messi que volvió a marcar, con el que el Barça ha ganado los once partidos en que han jugado juntos.

Volvió a carburar con normalidad el Barça con el marcador a favor, pero la Real no se rindió con la facilidad de otros rivales. Siguió utilizando sus armas, pero acusó demasiado el sentirse mucho más cómodo en la presión en campo contrario que defendiendo atrás. Tampoco es lo mismo arrebatarle el balón a los creadores del Barça que al triángulo central de la retaguardia que saltó ayer de inicio, con Mascherano de pivote y, de pareja de centrales, Puyol y Abidal. Demostró Guardiola que contempla el derbi ante el Espanyol de la próxima semana como un gran reto, aplicando la misma lógica que en el partido anterior al clásico reservando a Piqué ante el peligro de que fuera sancionado.

Cuando el Barça se acercó al área rival, su fluidez combinativa hizo correr a los txuri urdin como pollos sin cabeza. Consiguió acorralarlos y marcó Iniesta, habilitado en la esquina del área pequeña de nuevo por Pedro, que le abrió el balón para dejarle culminar una jugada colectiva en la que también habían participado con brío Xavi y Messi.

La resistencia de la Real empezaba a flaquear, y quedó aturdida ante la premura de los locales para sentenciar nada más empezar la segunda mitad. Messi y Alves, sin dejar que los visitantes olieran el balón, se metieron en la cocina con una vibrante pared en la que combinaron hasta seis veces. El mejor del mundo fue de nuevo despiadado. Después de esa gran obra colectiva, culminó con una joya individual —paseándose con regates por toda el área antes de marcar— un excesivo correctivo para la propuesta de la Real, pero no demasiado premio para el recital sin fin de su equipo, que siguió la exhibición, ya sin rival, hasta que el árbitro señaló el fin del encuentro.

Barcelona (5): Valdés; Alves, Puyol, Abidal, Maxwell; Xavi (Keita, m.66), Mascherano (Sergio, m. 51), Iniesta; Pedro (Bojan, m.60), Messi y Villa.

Real Sociedad (0): Bravo; Carlos Martínez, Ansotegi, Mikel González, De la Bella; Rivas, Elustondo; Xabi Prieto (Sarpong, m.80), Aranburu (Zurutza, m. 55), Griezmann; y Joseba Llorente (Tamudo, m. 69).

Goles: 1-0. M.8: Villa empuja a las redes una asistencia desde la banda de Pedro. 2-0. M.32: Iniesta marca en el palo corto de Bravo tras recibir un pase de primeras de Pedro. 3-0. M 46: Messi culmina una gran pared con Alves. 4-0. M.87: Messi cruza de banda a banda el área de la Real regateando antes de marcar. 5-0: Bojan marca en su segunda opción con un potente disparo.

Árbitro: Borbalán. No mostró tarjetas. Camp Nou: 74.931 espectadores