Público
Público

Maquinaria engrasada

A las puertas del clásico del Bernabéu, el Barcelona se rearma futbolística y moralmente ante el Levante

NOELIA ROMÁN

El clásico del próximo sábado en el Bernabéu se anuncia apasionante. No afloja el Madrid con su temible pegada y tampoco lo hace el Barcelona, implacable en su papel de perseguidor, ahora que la cuenta de puntos que le separa de los blancos -tres que pueden llegar hasta seis- se estabiliza. Convencidos de que, como dijo Pep Guardiola, tendrán que actualizar su mejor versión para recuperar la hegemonía, los azulgrana han ido sumando argumentos a su batería de réplica. A su habitual exhibición goleadora en el Camp Nou -su cuenta se eleva ya a 39 con los cinco de ayer-, el Barça sumó ante el Levante, único verdugo del Madrid hasta ahora, la sensación de insultante superioridad que le faltó ante el Rayo pese al amplio triunfo. A las puertas del gran duelo, el engranaje azulgrana parece mejor engrasado que nunca.

Cierto es que, ayer, el viento le sopló a favor desde el inicio. A Messi, Iniesta y Cesc les bastaron tres minutos para fabricar el primer gol de la tarde, una combinación fulgurante que culminó el excapitán del Arsenal con un chut imparable desde la frontal del área. La bola había salido de los pies de la Pulga. Y había llegado a los de Cesc gracias a una preciosa asistencia de tacón de Iniesta. El medio sólo confirmó que su apetito goleador -suma ya siete tantos - se ha agudizado como azulgrana.

Reconfortado en el marcador, el Barça siguió engrasando la máquina. Y exhibiendo su versión más preciosista. Tras montar el rondo en la frontal del área de Munúa, Messi protagonizó un par de jugadas de esas en las que cruza el campo como un rayo no importa quién le salga al paso. El repertorio ofensivo de los azulgrana lo completó Cuenca, que, con su zancada, abrió el juego por la banda derecha hasta que Guardiola le ordenó permutar con Alexis y pasar a la izquierda. El técnico había optado por dar descanso al inagotable Alves. Pero su plan se desbarató a la media hora, cuando el brasileño tuvo que sustituir a Puyol por un golpe.

El absoluto dominio del Barça anunciaba más goles. No tardaron en llegar. Cesc repitió a la media hora con un cabezazo de delantero centro a una falta muy bien botada por Xavi. Y Cuenca firmó el tercero, otra combinación entre Messi e Iniesta, asistente sublime. Valdés culminó la exhibición azulgrana del primer acto con una doble parada ante Valdo y Koné, en la contra más venenosa del Levante. E inició el segundo con una mano, que mantuvo su portería a cero.

Sin que el equipo de Juan Ignacio Martínez (JIM) hiciera dejación de funciones, los goles siguieron cayendo.

Messi acudió a su cita goleadora en el cuarto, una asistencia de Alves, antes de ceder el quinto a Alexis. Así, mirando ya a Chamartín y ante la revelación de la Liga, el Barça se rearmó de fútbol y de moral.

Barcelona: Valdés; Puyol (Alves, m. 35), Mascherano, Abidal; Cesc (Pedro, m. 71), Xavi, Busquets (Keita, m. 46), Iniesta; Cuenca, Messi y Alexis.

Levante: Munúa; Venta (Rubén, 65), Ballesteros, Del Horno, Juanfran; Farinós, Valdo, Iborra (El Zhar, m. 57), Xavi Torres, Pedro López; y Koné.

Goles: 1-0. M. 3. Iniesta asiste de tacón a Cesc, que bate a Munúa de fuerte chut desde la frontal del área. 2-0. M. 32. Xavi bota una falta en la frontal del área, que Cesc remata de cabeza desde el punto de penalti. 3-0. M. 36. Cuenca culmina de chut, por la izquierda, una jugada iniciada por Messi y tras recibir la asistencia de Iniesta. 4-0. Alves asiste a Messi, que controla dentro del área y cruza a la derecha de Munúa. 5-0. M. 60. Messi asiste a Alexis que, en el área, controla el balón, recorta y eleva, con una rosca, por encima del meta del Levante.

Árbitro: Teixeira. Amarilla a Venta, Ballesteros, Del Horno y Cesc.

Camp Nou: 79.361 espectadores.  

¿Te ha resultado interesante esta noticia?