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"Maradona tiene el Mundial en la cabeza"

Entrevista a Mario Kempes. El delantero argentino fue máximo goleador del Mundial de 1978

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Usted conoce a Maradona desde que era un juvenil

Todavía recuerdo cuando Menotti le dijo que no jugaría el Mundial 78. Le destrozó, era un niño. Diego se fue, ya tenía el orgullo de los campeones. Aquello le marcó, creo que siempre lo ha tenido en su mente para darse revancha. Luego vino el Mundial juvenil de Japón y desde entonces no paró hasta ser quien fue.

¿Cómo le ve ahora que llega la hora de la verdad?

Diego tiene el Mundial en la cabeza y sabe cómo afrontarlo para competir. Le transmite sus experiencias a los jugadores. Pasó por todo, por quedar fuera de una lista, por la decepción de España 82, por ganar en el 86 y por llegar a la final del 90 con muchas bajas y muchos lesionados. ¿Quién va a saber más que Diego de lo que es un Mundial? Me preocupaba más antes, en los meses precedentes, cuando tenía que preparárselo bien, estudiar a los rivales, saber qué debía hacer. Ha demostrado que se ha dedicado a ello.

«Estos alemanes cuando empiezan a marearla parecen suramericanos»

¿Qué debe mejorar?

Por ahí hay dudas con la defensa. Todavía no se ha medido al potencia de una delantera como la de Alemania. Hay que verles en el achique con un delantero como Klose. ¿Vio ese gol con Inglaterra? De un saque de Neuer convirtió por potencia y porque es un manual en el área.

Como usted...

No, yo no era un delantero, era un centrocampista con mucha llegada. No era un virtuoso, pero le pegaba bien, duro. Si se fija, mis goles contra Holanda en la final del 78 fueron pura potencia. Un delantero es Higuaín, que está teniendo lo más importante de un goleador, que es no desesperarse aunque el arco se le haga pequeño o no le lleguen balones.

En el Mundial 78, Menotti les dijo que jugaran para el pueblo, que se olvidaran de Videla y de los militares que había en el palco.

Primero jugamos por nosotros mismos, era una final de un Mundial y quién no quiere ganarla. Después el pueblo fue feliz, pero nosotros de política no nos enterábamos. Pasaba como en España con Franco, nadie sabía nada, salvo aquellas familias o gente con afectados muy cercanos.

¿L e está defraudando el Mundial?

Colectivamente he visto muy pocas selecciones con una idea clara. España, Argentina, Brasil, Alemania, Chile y Uruguay. Individualmente están fallando muchas estrellas. Rooney, Cristiano, Ribery...

¿Y Messi?

Messi está bien, si se le mide por la gambeta está fresco porque se ve que va de sus marcadores con facilidad. Sucede que no está metiendo goles, que siempre te elevan ante la mirada de la prensa y de los hinchas. Es la clave de Argentina, porque es el mejor del mundo y no se puede negar su influencia. Se está moviendo bien, y el día que haga un gol nadie dudará, si es que alguien es tan boludo de dudar de Leo. También digo que él no puede ganar solo el Mundial, no se le puede exigir eso.

¿Quién más le ha gustado?

Por ahí viene muy fuerte Villa, con una confianza en todo lo que hace espectacular. El gol de Chile desde casi el medio del campo y de zurda fue bárbaro. Ese gol ha despertado a España, desde entonces juega más tranquila porque la derrota con Suiza la sacó de la trayectoria que venía ofreciendo. ¡Cómo cambió el fútbol español! Cuando yo jugaba no había tanta técnica ni defensas como ese Piqué que es todo elegancia, que tipo, no se altera por nada, hasta de volante defensivo podría hacer diferencias.

¿Tan duro era aquel fútbol?

Te pegaban mucho, nada que ver con lo de ahora donde se ve que cambió la mentalidad, que los defensas quieren defender y jugar el balón. España, junto con Alemania, tiene el centro del campo más vistoso. Estos alemanes de ahora cuando empiezan a marearla parecen suramericanos, quitarles la pelota no es nada fácil. Ahí puede haber dudas también para Argentina. Cuando no tenga el balón deberá cuidarse bien porque Özil y Schweinsteiger te desnudan con sus pases. Ahí también está la medida de Argentina, para defender bien y para aprovechar la velocidad de Messi y de Tévez en los contagolpes.