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Marcelo cierra su agujero

El brasileño sorprende a sus compañeros por sus repentinas prestaciones defensivas como lateral izquierdo

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Puuuum. Un balonazo retumbó en una valla publicitaria de un lateral del Bernabéu. Un delantero del Milan progresaba por el flanco izquierdo del Madrid y Marcelo fue al cruce con ventaja. No se adornó ni hizo ademán alguno por jugar el balón. Estampó la pelota contra el cartel conscientemente. Fue uno de esos gestos autoritarios con los que los defensas mandan mensajes a los delanteros para marcar territorio. Una manera muy futbolera de decir que por aquí no. Una acción contundente que anuncia esa progresión defensiva de Marcelo que tiene a Mourinho encantado.

'Defensivamente mejoró mucho porque en ataque tenía muchas cualidades. Ahora está defendiendo mucho mejor y esto le hace ser uno de los laterales más completos del mundo', dice de él Higuaín. 'Marcelo no me gustaba nada, me parecía todo menos un defensa. Ahora, cuando se habla de Bale o de otros laterales, yo me quedo con Marcelo. Estoy enamorado de él', ha reconocido Mourinho. 'Su mejora en defensa era una cuestión de entrenarlo y de metérselo en la cabeza, porque cualidades físicas tiene', insiste Higuaín.

'Tapa mucho mejor los centros al segundo palo para ayudarnos'

En lo que va de temporada, Marcelo ha logrado difuminar esa imagen de lateral vulnerable que se agrandó el año pasado en Sevilla ante Jesús Navas y en el partido de ida de los octavos de final de la Liga de Campeones. En Gerland, Govou le torturó. El Lyon le buscó una y otra vez la espalda durante el primer tiempo. Tanto que Pellegrini lo dejó en la ducha.

Un palo que estigmatizó más aún esa imagen de defensa caótico y anárquico cuando se proyectaba en ataque. Las estadísticas de este curso hablan de un Marcelo más sólido: sólo le superan el 29% de las veces que intentan encararle, cuando la temporada anterior el porcentaje se elevaba hasta el 53 %. Eso, en el argot defensivo es un agujero que Marcelo está logrando tapar. No le están ganado la espalda con tanta facilidad porque Mourinho le ha insistido hasta la saciedad en la colocación. 'Ha mejorado con los toques del míster y está haciendo las cosas muy bien. Cierra mucho mejor los centros al segundo palo para ayudarnos', dice Pepe.

'Ahora tiene más experiencia, ha trabajado mucho para mejorar. Es un jugador inteligente y sabe que si tiene una debilidad debe mejorarla', conviene Granero. En ataque, Marcelo sigue siendo ese jugador 'indetectable para los contrarios por su capacidad para irse por dentro o por fuera', que suele decir Valdano.

Ya sólo le superan el 29% de las veces que le encaran; el año pasado, el 54%

Marcelo llegó al Madrid en el mercado de invierno de la temporada 2006-07 procedente del Fluminense. El club le buscaba un recambio a Roberto Carlos, contra cuya alargada sombra ha tenido que combatir Marcelo desde el primer día que pisó el Bernabéu. 'Tenía 18 años y muy pocos partidos en la élite del fútbol brasileño, pero tenía unas condiciones técnicas y físicas impepinables. Era una cuestión de tiempo que mejorara defensivamente. En Brasil, los laterales juegan de manera muy distinta a la de Europa. Tenía que aprender sistemas y movimientos para que apareciera ese lateral completo que ahora se ve', afirma Julen Lopetegui, que elaboró los informes que aconsejaban su fichaje cuando era el encargado de coordinar el fútbol internacional en la secretaría técnica del Real Madrid.

Carlos Alberto, el gran capitán del Brasil del setenta, también le avala desde Brasil: 'Vivo en Río de Janeiro y desde que era un juvenil se hablaba de él. Siempre he defendido que tiene que ser el lateral izquierdo de Brasil. Estoy segurísimo de que en la próxima convocatoria va a entrar. Me gusta muchísimo, avanza y ahora defiende mejor. Es pronto para decir si tiene cualidades para ser uno de los mejores de la historia de Brasil en esa posición. Hay que ser prudente porque ahí han jugado Nilton Santos, Branco, Roberto Carlos..., pero ahora es el mejor en esa posición'.

Para su fichaje, el Madrid tuvo que anticiparse a Sevilla y a Arsenal. En Nervión se llegó a decir: 'Nos lo han quitado en la escalerilla del avión'. 'El Arsenal estuvo apunto de ficharlo porque mi hijo Alejandro, que jugó con Wenger cuando este entrenaba al Nagoya, se lo recomendó. Arsene siempre le pregunta por jugadores prometedores y mi hijo le habló de Marcelo, pero hubo una demora y acabó en el Madrid', recuerda Carlos Alberto. Desde entonces, Marcelo ha sido lateral en el Castilla y con Capello, extremo para Juande e interior y defensa para Pellegrini. Pero atrás es donde está acortando ahora la sombra de Roberto Carlos.