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Un marrón para los Sánchez

Las mentiras federativas dejan bajo sospecha a los otros dos atletas que fueron excluidos a última hora de la selección para Daegu

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La 'lesión de última hora' de Estela García, según la versión oficial de la Federación, resultó ser en realidad un positivo por un diurético. La 'baja forma tras haber superado una lesión' de Josephine Onyia, según la versión oficial de la Federación, resultó ser en realidad un positivo por un estimulante del sistema nervioso. El organismo que preside Odriozola desde hace 23 años mintió hace un mes para justificar las bajas repentinas de la selección española de atletismo de cara a los Mundiales de Daegu. Ahora, destapada la falsedad de sus afirmaciones, el presidente y su gente juegan a lavarse las manos y se declaran con la conciencia tranquila porque, dicen, la ley de protección de datos no les autoriza a contar la verdad.

Pero esa ley tampoco les legitima a mentir. Y lo hicieron. Y al hacerlo perdieron su credibilidad. Sobre todo, la de entonces, cuando se anunció la lista de convocados. Una relación de deportistas de la que en agosto se cayeron, además de Onyia y Estela, otros dos atle-tas: Benjamín Sánchez y Sergio Sánchez. La exclusión del marchador, según la versión oficial, se justificó por el mismo motivo que la vallista: 'Baja forma tras haber superado una lesión'. El fondista leonés quedó fuera por una 'lesión en el músculo tibial anterior'. Ambosargumentos oficiales han quedado ahora bajo sospecha. Y por extensión los Sánchez, los dos deportistas afectados.

La pregunta ahora es inevitable. ¿La Federación contó la verdad al explicar la exclusión de Benjamín y Sergio o, como en los otros dos casos, recurrió a una simple fórmula de camuflaje para ocultar otro motivo ? El penúltimo servicio de Odriozola a su deporte condena a otros dos de sus atletas a ser observados con recelo. Las excusas federativas, sin radiografías adjuntas, han dejado de ser fiables.

La Federación española no está por la labor de destapar los episodios que ensucian la reputación de su deporte. Cuando este periódico destapó el caso Estela, el portavoz federativo seguía jugando al despiste en su Twitter: 'Veremos si se confirma o no. Hoy en día, cualquiera se convierte en fuente fiable'.